Estrella emergente de la prensa

La hermana de la duquesa de Cambridge ha sido tentada para actuar en una película porno. Sin embargo, ella ignoró la propuesta.

Desde su radiante aparición en la boda real inglesa, Philippa Charlotte Middleton, más conocida como Pippa, se ha convertido en uno de los personajes favoritos de la prensa mundial. Aunque su gran sentido de la moda ha sido foco de los medios, su popularidad va más allá de los diseños que suele vestir; unas fotos comprometedoras y una propuesta “indecente” se encargaron de señalarla como una polémica celebridad. La circulación de unas fotografías de la joven bailando con un desconocido, usando únicamente falda y sostén, no ha sido la noticia más escandalosa. La oferta de cinco millones de dólares por parte de Vivid Entertainment para que apareciera en una escena pornográfica, hizo que la familia real se sintiera irrespetada.

Antes de que los Middleton fueran reconocidos como una familia acaudalada de clase alta, Michael y Carole —antes operador de vuelo y azafata respectivamente— vivían una modesta vida al sur de Berkshire. No fue sino en 1987 que los padres de Catherine, Philippa y James vieron la oportunidad de consagrarse como millonarios tras la creación de Party Pieces, un exitoso negocio de venta on-line de accesorios para fiestas, que sólo en la semana del compromiso real logró aumentar sus visitas en un 163%.

Con 27 años de edad, Pip —como le dirían de cariño sus padres— es graduada de la Universidad de Edimburgo, donde estudió literatura inglesa. El campus universitario fue el escenario perfecto para consolidar su vida académica, pero también para dominar el arte de escalar socialmente. Al parecer, la hermana menor de la duquesa de Cambridge no ha tenido ningún problema para encajar en los reducidos círculos aristocráticos; el hijo de un banquero, un multimillonario y hasta un aristócrata escocés han sido algunas de sus parejas sentimentales.

Perfect Pippa, como la ha bautizado la prensa británica por su impecable apariencia, ha sido el blanco de miles de miradas implacables que escudriñan su vida. Muchos se preguntan cómo afrontará los sinsabores de la fama.

Hasta el momento, la respuesta es con indiferencia. La controversial Philippa, al contrario de su hermana, se maneja con absoluta libertad, pues como dice Victoria Plum Sykes, “es una princesa sin sus inconvenientes”.