Evans, el perseverante

Los hermanos Andy y Franck Schleck completaron el podio. El británico Mark Cavendish ganó la última etapa y sumó cinco victorias en 2011. Rigoberto Urán terminó 24 y Leonardo Duque 121.

La victoria del australiano Cadel Evans en el Tour de Francia 2011 marcó el pasado domingo la consagración a los 34 años de edad de un campeón atípico, un hombre discreto y paciente, quien construyó este logro con perseverancia y trabajo, muy alejado del perfil de las grandes estrellas del pedal.

Evans no renuncia jamás y su motor es lo afectivo. El sábado, con sus ojos azules cubiertos por lágrimas, dedicó su victoria a su exentrenador Aldo Sassi, fallecido en diciembre pasado a causa de un tumor cerebral.

“Él siempre creyó en mí, inclusive más de lo que yo creía en mí mismo”, había dicho antes de estallar en llanto. “Estoy triste porque él no está aquí. El año pasado me dijo: ‘Espero que ganes el Tour, eres capaz de hacerlo. Es la carrera más prestigiosa. Si tú la ganas, serás el corredor más completo de tu generación’”, añadió.

Evans nunca habla de sus dudas. Sin embargo, tras haber brillado en VTT, categoría en la que ganó dos copas del mundo (1998 y 1999), su posterior carrera como ciclista en ruta fue algo ardua. “Mi voluntad de trabajo nunca cambió, es la misma desde que tenía 18 años”, aseguró el australiano con la voz entrecortada al subir al podio en los Campos Elíseos de París, que vieron como el británico Mark Cavendish ganaba al embalaje la última etapa de la carrera, su quinta victoria de este año y la número 20 en cinco participaciones.

Cadel Evans descubrió la bicicleta en sus primeros años, cuando vivía en una comunidad de aborígenes en el norte de su país, y continuó luego en Nueva Gales del Sur.

Pero su pasión casi se acaba a causa de una patada que le dio un caballo en la cabeza y que lo mantuvo una semana en estado de coma. Una delicada operación cerebral le dejó una clara cicatriz en el cráneo.

Para poder triunfar en el ciclismo, a partir de 1998 se refugió en Suiza, primero en Romandía y luego en el Ticino, lugares donde encontró la salud en el trabajo.

Sus mejores resultados fueron durante mucho tiempo las segundas posiciones, como las registradas en el Dauphiné Libéré (2007 y 2008), en la Flecha Valona de 2007, pero sobre todo en el Tour de Francia de ese año y en el posterior.

Muchos vieron en él a un gran talento pero, también, algunas limitaciones que podrían ser decisivas. Sin embargo, el australiano finalmente se impuso a los prejuicios que le concernían, logrando el título mundial en Mendrisio, en septiembre de 2009. Según él, en su carrera hubo un antes y un después de aquel triunfo.

Su palmarés fue engordando a partir de esta victoria, ya que luego se impuso en la Flecha Valona 2010, en la Tirreno-Adriático y en el Tour de Romandía en 2011.

Tras pasar por el T-Mobile y por el equipo belga Silence, su llegada al BMC, construido en torno a él, resultó capital, ya que a partir de ese momento su confianza fue aumentando y con ella su rendimiento.

El australiano preparó a conciencia esta edición del Tour de Francia, limitando sus días de carrera y prefiriendo las competiciones por etapas a las clásicas.

Así, se le vio en el Dauphiné Libéré, cuya contrarreloj fue casi idéntica a la del sábado en el Tour de 2011.

En esa etapa de Grenoble alcanzó su objetivo y, sobre todo, quedó definitivamente en la historia grande del ciclismo.

Los Schleck hicieron historia

El Tour de Francia de 2011 fue especial. Emotivo desde la etapa inicial, cuando Alberto Contador, el gran favorito al título, se cayó y perdió tiempo, hasta la crono previa a la última etapa, en la que Cadel Evans se apoderó de la camiseta amarilla, y los Schleck, Andy y Franck, tuvieron que resignarse con el segundo y el tercer lugares, respectivamente.

No obstante, los luxemburgueses hicieron historia al convertirse en los primeros hermanos en finalizar entre los tres primeros corredores de la carrera por etapas más importante del mundo.

“Cadel fue un justo campeón. El año entrante volveremos para luchar por la victoria”, señaló Andy, subcampeón por tercer año consecutivo.