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hace 3 horas

Evo Morales afronta una de las protestas más severas

Por séptimo día consecutivo, la mayor central sindical del país sale a las calles a pedir mejoras salariales.

El presidente Evo Morales está bajo fuerte presión de la COB, mayor central sindical de Bolivia, que este jueves realiza su séptimo día de protesta en demanda de aumento salarial, situación que podría complicarse tras el anuncio de campesinos y cocaleros de marchar para defender al gobierno.

Maestros de la educación pública intensificaron las protestas por aumentos salariales con plantones en calles de La Paz, mientras cientos de empleados de la Caja Nacional de Salud (CNS) manifestaron por el centro de la ciudad en oposición a un supuesto plan, negado por el gobierno, de intervenir en sus cuentas.

Otro sector de mineros, encabezado por el dirigente radical Jaime Solares, volvió también a sacudir y colapsar La Paz a punta de dinamitazos (explosivos), los mismos que el miércoles causaron tres heridos entre la Policía que custodia la Plaza de Armas. Similar panorama prevalece en varias ciudades del interior del país, entre ellas Santa Cruz, Cochabamba y Tarija.

Morales está en Tarija este jueves y, según medios locales, no pudo participar en los actos públicos de homenaje por la efemérides de la región ante intentos de los maestros por boicotear el acto cívico. Una acción policial dispersó la manifestación con gases lacrimógenos. "Esta es una prueba clara de que este gobierno está actuando de manera dictatorial; el pueblo está siendo reprimido con gases, sin tomar en cuenta que había (en el acto cívico) padres de familia y menores", protestó David Tejerina, dirigente los maestros de Tarija, en diálogo con medios locales.

Los manifestantes "no conseguirán la adhesión de la población con el terror que pretenden imponer en el país", reaccionó en La Paz el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, que volvió a llamar a la COB al diálogo para este jueves.

Según el gobierno, siete de los ocho pedidos de la COB fueron resueltos, excepto el pedido de aumento salarial. "Vamos a continuar con las protestas hasta que este gobierno hambreador aumente los salarios" a los trabajadores por encima del 10% que puso en vigor en marzo, con carácter retroactivo a enero, anunció a periodistas una antigua dirigente de los maestros, Vilma Plata.

Frente a ese cuadro de situación, uno de los más complicados del segundo mandato de Morales, una asociación de movimientos sociales pro gobernistas, el Consejo Nacional por el Cambio (Conacalm), llamó "a una movilización para defender este proceso de cambio (iniciado en 2006 con la asunción de Morales), que costó esfuerzo a las organizaciones sociales".

Ante temores de enfrentamientos entre bandos contrarios, el dirigente de Conacalm Roberto Coarite dijo que las manifestaciones de "contra protesta" serán realizadas "una vez que baje la tensión" de los conflictos sociales en curso.

Tras una semana de protestas, el "cuello de botella del conflicto sigue siendo el tema salarial", admitió en tanto Plata. "Supongamos que se accediera a dar 12 o 15% de aumento y como la economía está tan descontrolada (...) lo que le ponga el gobierno a los trabajadores en un bolsillo aumentando los salarios se los va a quitar la inflación en los próximos meses", vaticinó el economista Gonzalo Chávez, de la Universidad Católica Boliviana.

"El tema no es solamente los salarios, sino el empleo, la producción", agregó, afirmando que en sus primeros cinco años de gestión Morales atendió sólo aspectos políticos, pero "descuidó de manera significativa el tema económica y eso le está comenzando a cobrar factura al gobierno".

La situación social es turbulenta desde que a fines de diciembre Morales decidió aumentar hasta en 83% los combustibles. Las protestas obligaron a derogar la medida unos días más tarde pero en la dinámica de la situación los precios comenzaron a subir de manera descontrolada.

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