Excontratista niega participación de esposa de Iván Moreno en carrusel

Uno de los representantes de Grandi Lavori dijo que Lucy de Moreno nunca estuvo presente en las fases de las licitaciones.

Lucy de Moreno no estuvo presente en ninguna de las fases de las licitaciones del Distrito que los Nule obtuvieron en cooperación con la firma italiana Grandi Lavori Fincosit, declaró José Casilimas, uno de los representantes de la firma, dentro del proceso disciplinario que enfrenta el suspendido senador Iván Moreno Rojas ante la Procuraduría.

Indicó que, pese a que hicieron parte de la Unión Temporal que obtuvo contratos como el del mantenimiento de la malla vial, al lado de los ingenieros de la costa atlántica, fueron estos últimos los que presentaron las propuestas y los que exigieron los anticipos

Explicó que si bien la firma representada por el abogado Dávila fue contratada por el grupo italiano desde 2007, casi tres años después, cuando estalla el escándalo del carrusel de la contratación, se rompe esa relación que hasta entonces fue muy cercana, por la misma época en la que el pool asesoraba también a los Nule.

Dijo que ellos esperaban cumplir una función en la ejecución de los contratos de la que al final no fueron responsables, pues sus socios Nule se apropiaron de todas las labores tendientes a la vigilancia del gasto, indicando que eran los interventores quienes se ocuparían de ello.

Aparentemente, el ingeniero Casilimas, junto al exembajador colombiano en Venezuela José Fernando Bautista y el abogado Álvaro Dávila gestionaban la alianza, pensando en la licitación de la Fase III de Transmilenio, el mantenimiento de la malla vial y el túnel de La Línea.

A cambio, los Nule les entregarían 300.000 dólares y una comisión del 0,45 % del valor de cada uno de los convenios. Aparentemente, el pacto también les significaría la entrega de cerca de 400 millones de pesos más.

Pese a la trascendencia de este y otros testimonios, la jornada de este martes estuvo marcada por la inasistencia de los declarantes, como es el caso del empresario Carlos Collins, el primero de los convocados que no se hizo presente en las horas de la mañana, como se había programado.

Collins, socio de la concesión Bogotá - Girardot, se dice, podría indicar claramente si conoce del presunto compromiso de los ingenieros Nule para cederle al parlamentario el manejo exclusivo de un área de la ruta, a cambio de que éste los favoreciera frente a la administración, dentro de otros proceso licitatorios, como el de la Fase III de Transmilenio.

Durante la ejecución del convenio, este contratista tuvo diferencias con autoridades nacionales como el Inco y el Invías, que alegaban retrasos en el desarrollo de las obras, que Collins desestimaba.

Al dirigente se le sindica de ser disciplinariamente responsable del ofrecimiento de dádivas a los confesos autores del peculado que sufrió la capital con la asignación de este tipo de contratos, a cambio de recibir favorecimientos.

Según el exdirector técnico del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, eran Iván Moreno y su hermano, el también suspendido  alcalde de Bogotá Samuel Moreno, los principales responsables de las irregularidades que se presentaron en tales procesos.

Aparentemente, al burgomaestre se le llamaba ‘la doctora’ y al senador ‘el jefe’, toda vez que eran quienes direccionaban cada detalle de la contratación, en favor de los empresarios Emilio Tapias y Julio Gómez. Tanto así, dice, que fue bajo esta plataforma que se nombró a Néstor Eugenio Ramírez como director del IDU.