Exdictador uruguayo Bordaberry falleció el domingo a los 83 años

Bordaberry había sido condenado a prisión en noviembre de 2006 por crímenes de desaparición forzada, dicen medios.

El ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry (1973-1976) falleció la madrugada del domingo en Montevideo a los 83 años a raíz de una enfermedad cardiovascular, informaron medios locales.

La empresa funeraria encargada del sepelio de Bordaberry, Rogelio Martinelli, confirmó a la AFP que el entierro se realizará la tarde del domingo en el departamento de Canelones, a unos 20 km de la capital uruguaya.

El ex dictador estaba preso desde 2006 tras ser procesado por atentado a la Constitución y violaciones a los derechos humanos.

En un principio cumplió su detención en dependencias carcelarias uruguayas, pero desde enero del 2007, a causa de su estado de salud, permaneció bajo arresto domiciliario.

En marzo de 2010 recibió en silla de ruedas y conectado a un tanque de oxígeno la notificación de su condena a 30 años de prisión, con una opción de prórroga por otros 15, por "un delito de atentado contra la Constitución, (...) con nueve crímenes de desaparición forzada y dos crímenes de homicidio político".

En 2006 Bordaberry también había sido procesado como coautor de homicidio especialmente agravado por el asesinato de cuatro uruguayos exiliados en Argentina en mayo de 1976: los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y los tupamaros William Whitelaw y Rosario Barredo.

La dictadura uruguaya (1973-1985) dejó 38 uruguayos desaparecidos en el país, 182 en Argentina, ocho en Chile, dos en Paraguay y uno en Brasil, según la Comisión para la Paz creada en el año 2000.

Bordaberry fue presidente electo entre 1972 y 1973, año en el que se puso a la cabeza de un golpe de Estado que derivó en una dictadura de 12 años, aunque los militares lo removieron del poder en junio de 1976.

Profundamente católico y antiliberal, Bordaberry nació en Montevideo en 1928 y se casó con Josefina Herrán, con quien tuvo 9 hijos.

Desde muy joven se dedicó a la política. Presidió la Liga Federal de Acción Ruralista, una entidad gremial integrada por productores y trabajadores del medio rural y sus familias, fundada en 1952 por el caudillo Benito Nardone, que adquirió fuerte proyección política, con un contenido profundamente conservador y que terminó por aliarse al Partido Nacional.

El "ruralismo" fue disuelto por el propio Bordaberry, quien entre 1963 y 1965 era senador, pues tras la muerte de Nardone en 1964 había quedado con apenas un sello testimonial.

Bordaberry fue convocado luego por el presidente Jorge Pacheco Areco (1967-1972), del Partido Colorado, para ocupar la cartera de Ganadería y Agricultura, lo que hizo entre 1969 y 1971.

Eran años de plomo en Uruguay, con el accionar de la guerrilla urbana del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, que había surgido en la década del 60 como un grupo político-militar clandestino inspirado en la revolución cubana de 1959 y en la insurgencia anticapitalista y nacionalista.

El accionar guerrillero y la gran conflictividad social y sindical se vio alimentada por un fuerte estancamiento económico que se había iniciado a mediados de los años 50, cuando la "Suiza de América", como se denominaba a Uruguay, daba su último suspiro.

En el año electoral de 1971, el gobierno de Pacheco dispuso que las Fuerzas Armadas condujeran la lucha contra "la subversión", y Bordaberry ganó el comicio en medio de una enorme polarización.

Asumió el gobierno en marzo de 1972 -año en que las Fuerzas Conjuntas (militares y policiales) doblegaron a los Tupamaros- y en febrero de 1973 intentó resistir una sublevación castrense, pero, carente de apoyo político, terminó pactando con los militares en el llamado acuerdo de Boiso Lanza, por el nombre de la base en que fue firmado. En junio de ese año disolvió el Parlamento y dio el golpe de Estado junto a los militares.

Profundamente antiliberal, en 1975 propuso a los militares crear un nuevo sistema de gobierno de carácter corporativo, en el que las Fuerzas Armadas tenían una fuerte gravitación y que descartaba la existencia de los partidos políticos.

Hubo un debate de proporciones en el seno del gobierno de facto sobre esta propuesta de Bordaberry, pero ganó la postura de los militares, que no quisieron asumir la "responsabilidad histórica" de dictar el acta de defunción de los partidos políticos y del sistema democrático.

Bordaberry terminó desplazado del gobierno en junio de 1976, aunque los militares siguieron en el poder hasta 1985, cuando se restauró la democracia.