Exigen a constructoras "viviendas dignas" para los colombianos

A propósito de la Ley de Suelo Urbanizable que sancionó el presidente Santos, el Senado pidió que no se hagan “ni casas de Barbies, ni cajas de fósforos”.

Este viernes desde el Congreso de la República le exigieron a las compañías constructoras del país que adelanten proyectos de “viviendas dignas” para los colombianos.

Luego de la sanción de la Ley de Suelo Urbanizable, el ponente del proyecto, senador Antonio Correa Jiménez, pidió que las compañías que adelantan las obras cumplan con los estándares de calidad en las construcciones.

“Le pedimos a los contratitas que el techo que se vaya a hacer sea una vivienda digna y ejemplar que supla todas las necesidades de los colombianos”, aseguró el legislador quien igualmente felicitó a la ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe, por la función desempeñada en la aprobación del proyecto en el Congreso.

Según él, se deben acabar proyectos donde las viviendas se parecen más “la casa de los Barbie o hasta cajas de fósforos” y no pueden estar bien acomodadas las familias más pobres.

“El Gobierno y el Congreso han puesto lo mejor y no se puede permitir que se le juegue sucio a los beneficiarios de los subsidios para que tengan las mejores viviendas los ciudadanos que merecen tener un techo”, señaló.

Para Correa la ley es una “herramienta con todas las bondades para que a través de mega proyectos se puedan tener mayores hectáreas de suelo urbanizable y reactivar la construcción de vivienda social”.

Beneficios de la Ley

La ley facilita que con los dineros asignados por las familias para el arriendo, se pueda ir pagando la vivienda.

El senador explicó que la idea es “darle subsidios de vivienda a unas 650 mil familias colombianas y cumplir con la meta de un millón de vivienda” al cumplirse los cuatro años de gobierno de Juan Manuel Santos.

“Se habilita suelo para poder construir viviendas en el país (…) es un proyecto que el país necesita porque tener casa no es riqueza pero no tenerla si es pobreza”, aseguró.

“Es una manera oportuna y eficaz de que a modo de arriendo se pueda adquirir una vivienda entre los más pobres”, explicó Correa.

En el caso de Bogotá

Según el Decreto 2060 de 2004 las viviendas de interés social con subsidio deben construirse en un terreno de superficie no inferior a 36 metros cuadrados y un área construida de 39 metros cuadrados, para ser adjudicadas.

“No obstante, en los proyectos se encontraron áreas de terreno hasta de menos de la mitad (18 m2), como es el caso de la Agrupación Alicante Tercera Etapa de Bosa, y otras viviendas con área construida de tan sólo 34 m2, como se evidenció en la Agrupación Buenavista 1 de Usme”, según la Personería de Bogotá.