Exjurídico del IDU busca beneficios penales con mentiras, dice Iván Moreno

El suspendido senador declaró en el proceso que por pérdida de investidura cursa en su contra ante el Consejo de Estado.

El suspendido senador Iván Moreno dijo en declaración rendida al Consejo de Estado que lo que busca el exdirector técnico y jurídico del Instituto de Desarrollo Urano, IDU, Inocencio Meléndez es salvar su pellejo en materia judicial, pero a través de argucias.

El parlamentario negó haber establecido algún tipo de acuerdo irregular con los Nule para dar auge a los negocios de comercialización de gasolina a cargo de su esposa Lucy de Moreno, a cambio de favorecer a los empresarios en la ejecución de los convenios contractuales que mantenían con el Distrito.

Aunque dio cuenta de algunos de los principios de la cesión de áreas para la instalación de estaciones de combustible en la ruta Bogotá - Girardot, obra que estaba siendo ejecutada por los empresarios, aclaró que nunca les ofreció hacer uso de su ‘capacidad de influencia en la administración distrital’, a cambio de hacerse a los predios.

Señaló que el proyecto de cesión de los terrenos era inviable, según lo indicaban los estudios de factibilidad y que el Instituto Nacional de Concesiones, Inco, tampoco había dado su visto bueno.

Por otra parte, explicó que su auge electoral en el departamento de Córdoba, donde pasó de obtener 539 votos en 2006 a 5.514 en 2010 obedece, en gran parte, a que para esta segunda oportunidad contó con un buen jefe de debate de la región, como lo era el exgobernador y excontralor regional Emilio Tapias Moreno, amigo de su abuelo, el general Gustavo Rojas Pinilla.

Tratando de desvirtuar su potencial poder de injerencia en el distrito, señaló que, fuera de los encuentros familiares, solo se reunió dos veces con su hermano, el alcalde de Bogotá Samuel Moreno, en eventos que se dieron por convocatoria de la bancada del Polo Democrático Alternativo.

El exdirector técnico y jurídico del IDU había responsabilizado a los dos hermanos de pertenecer al cartel de la contratación, tanto así, que ambos contaban con sus respectivos sobre nombres. Según la declaración que rindió ante la Procuraduría, al exsenador lo llamaban 'el jefe' y al alcalde 'la doctora'.