Falcao García: "Argentina es un gigante que está dormido"

El delantero, que no pudo anotar frente a Costa Rica, dice que el juego del miércoles ante la selección anfitriona será diferente.

El cielo amanece soleado sobre el norte argentino, casi de acuerdo con la luz que iluminó a Colombia en su debut. Por el resultado, claro. El rendimiento, en cambio, tuvo varios claroscuros. Sin embargo, en la intimidad del grupo que conduce Hernán Darío Gómez, la satisfacción ganó un lugar preponderante. Lógicamente, sacar tres puntos ante Costa Rica en el primer partido de la Copa América y liderar la zona por el inesperado empate de Argentina frente a Bolivia no tiene precio. Entonces, se explican esas sonrisas que se observan en el Complejo NOA, el día después del éxito tricolor ante los ‘ticos’, del argentino Ricardo La Volpe. También se explica la tranquilidad de Radamel Falcao García; incluso aunque no haya podido marcar en su bautismo copero. Estuvo cerca El Tigre, pero su zarpazo arañó el travesaño. No se desespera. Cómo hacerlo, si el delantero del Porto viene con el pie caliente del otro lado del Atlántico.

Unas horas antes de embarcarse rumbo a Santa Fe y regresar a la concentración de la ciudad donde está el búnker de la selección, Falcao dejó sus impresiones. Bien abrigado, por supuesto, porque aquí, en los casi 1.300 metros de altura, el frío polar llegó para quedarse. Despojado de la vincha que lució frente a los costarricenses, prolijamente peinado, cuenta que se sacaron un peso de encima: “Seguro, empezar empatando, como le pasó a Argentina, o perdiendo, te genera otras obligaciones, otro tipo de presiones. Para nosotros, estos tres puntos son un alivio”.

¿Lo sorprendió Costa Rica, más allá de que presentó una formación juvenil?

Sabíamos que nos íbamos a enfrentar con un equipo joven y con muchas  ganas de dar lo mejor. Máxime en una Copa. Lo que sí me llamó la atención fue el retrasado planteamiento táctico. Fue evidente la manera en que se paró. Con las dos líneas bien atrás, mantuvieron un orden, y nos achicaron las espaldas y los espacios para poder atacarlos. En una desconcentración de ellos y una  virtud nuestra, encontramos el gol. Creo que si hubiésemos aprovechado alguna de otras situaciones el marcador hubiese sido más amplio.

¿Quedó conforme con el rendimiento del equipo? Dio la sensación de que, por momentos, estuvieron lejos de un nivel aceptable.

Estamos en crecimiento, hemos mejorado. Por ser el primer partido, no estuvo nada mal. Después de la expulsión de Brenes, en Costa Rica, Colombia demostró paciencia, inteligencia y supo mantener el partido ante un rival difícil, que no permitió que el circuito nuestro fuera claro. Rescato que Colombia haya tenido la paciencia para llevar la pelota de un lado al otro para llegar al gol. Nos faltó un poco de definición y suerte.

Jugando de esta manera, ¿cree que le pueden ganar a Argentina?

Con Argentina será diferente, porque es un equipo que juega y permite tocar la pelota. Sin dudas, habrá más espacios. Para desarrollar nuestro juego conviene encontrarse con un rival que juega el partido y no con uno que se mete atrás, como nos pasó con Costa Rica. Lo bueno es que logramos tres puntos que era lo que nos habíamos planteado antes del partido e, incluso, antes de venir para la Argentina. Para mejorar hay tiempo. Esta historia recién comienza. Faltan muchos partidos.

¿Argentina es un poco menos de lo que se creía, hablando del aspecto colectivo y no de individualidades?

No, no, para nada. Los partidos se generan de diferentes maneras. A veces, estos equipos que te esperan bien atrás, como Bolivia y Costa Rica, te dificultan el trabajo si no hacés un gol de entrada. De todas maneras, Argentina es un gigante que está dormido y en cualquier momento se puede despertar.

¿Qué partido imagina?

Nosotros tenemos que respetarlos y, bueno, esperar hacer un buen partido contra ellos. Creo que van a ser noventa minutos para estar bien concentrados. A Colombia y a Argentina les gusta atacar, ir al frente. Por eso creo que se va a ver un partido entretenido.

De cara al objetivo principal, que es el Mundial de Brasil 2014, ¿partidos como estos sirven mucho o no hay que prestarle tanta atención al resultado?

Ganar te da confianza. Empezar con una victoria es un paso agigantado porque si empatábamos o perdíamos, hubiéramos tenido que ir a Santa Fe a  buscar un triunfo ante Argentina en un partido en el que puede pasar cualquier cosa. Obviamente que entonces para nosotros haber conseguido los tres puntos nos da alegría y confianza para visitar a Argentina. Se está formando un buen equipo, aunque aún nos falta. El deseo es hacer la mejor Copa América posible para llegar en las mejores condiciones a las eliminatorias que nos permita jugar de la mejor manera para ir a Brasil.

Sin huella

 Adrián Ramos, del Hertha Berlín, le dio el gol del triunfo a Colombia. Falcao, en cambio, no pudo dejar su huella. No obstante, al ser el único hombre de punta del equipo, todas las miradas se enfocan en él. Lo sabe El Tigre.

¿Toda la presión del gol recae sobre usted? ¿Lo siente de esa manera por los 17 goles que hizo en la Liga de Europa?

Somos 23 jugadores, tratamos de poner los objetivos grupales por sobre los personales. Estamos en la búsqueda de un equipo, de un grupo, sabiendo que podemos llegar a lo máximo posible en esta Copa. No importa quién haga los goles. Sino que Colombia vuelva a estar en los lugares internacionales donde debe estar. Si las individualidades andan bien, el equipo, sin dudas, va a crecer. Eso lo tengo claro.

¿No cree que se sentiría más acompañado con otro atacante, como pasó desde la expulsión de Brenes, cuando ‘Bolillo’ decidió incluir a Hugo Rodallega?

Creo que nos faltó atacar más por los costados, independientemente de quiénes seamos los delanteros. Tanto Hugo como Teófilo son jugadores importantes en ataque. Pero esa es una decisión que deberá tomar el ‘profe’. Nosotros, los jugadores, tenemos que adaptarnos a lo que se decida y dejar todo por la camiseta de nuestro país.

Un ídolo

En Argentina, Falcao es un ídolo. Por eso no sorprendió que aquí, cerca de la frontera con Bolivia, los lugareños se hayan manifestado con todo su fervor. Las mujeres, porque adoran la pinta de este samario siempre preocupado por su look. Los hombres, en especial los de River, por esos goles que gritaron y que tanto necesitaron en este campaña que condujo a los millonarios a la segunda división. Una bandera ubicada en la tribuna  fue dedicada a El Tigre. Y él, agradecido, comentó: “Es una muestra del cariño de la gente de River. El momento por el que está pasando es difícil para todos, no es un momento para hablar, pero uno en la distancia y en el silencio siente lo sucedido. Ojalá se recupere pronto y vuelva a la primera división, el lugar donde River siempre tiene que estar”.

¿Y usted piensa en volver a vestir la banda alguno de estos días?

Seguro. Soy hincha de River, es el club que me dio la posibilidad de jugar al fútbol y trascender. Por eso estoy seguro de que volveré a jugar con esa camiseta. Sería lo máximo. Pero, por ahora, tengo que pensar en el Porto y en los objetivos importantes que se van a plantear en la próxima temporada.