Gobierno británico bajo presión para frenar compra de BSkyB

Para tratar de salvar la operación el grupo de Murdoch anunció la semana pasada el cierre de su periódico de gran tirada News of the World.

El gobierno británico, bajo una creciente presión, buscaba el lunes una solución para frenar la compra de la mayor plataforma televisiva BSkyB por parte de Rupert Murdoch, a la luz del escándalo de las escuchas que ya le obligó a sacrificar su semanario News of the World.

Mientras el magnate australo-estadounidense se encuentra en Londres para gestionar la crisis que sacude a su imperio mediático, el viceprimer ministro Nick Clegg le urgió a reconsiderar su OPA para hacerse con el 100% de BSkyB, del que posee ya un 39%, en vista de la "repulsión" que las últimas revelaciones del escándalo han provocado entre los británicos.

"Haga lo que es decente y sensato y reconsidere su oferta por BSkyB", le instó en una entrevista con la BBC tras reunirse con los padres de Milly Dowler, la adolescente asesinada en 2002 cuyo buzón de voz fue aparentemente 'pinchado' durante el tiempo que estuvo desaparecida antes de que se hallara su cuerpo.

El gobierno tenía que anunciar en los próximos días su decisión definitiva sobre la compra BSkyB, que hasta hace poco parecía asegurada, pero todo vuelve a estar en el aire después de que se revelara que periodistas o detectives del News of the World pudieron haber intervenido los teléfonos de hasta 4.000 personas para obtener exclusivas y pagado a policías a cambio de información.

El ministro de Cultura, Jeremy Hunt, encargado del caso, anunció el lunes que escribió al regulador de medios de comunicación Ofcom y a la Oficina de Comercio Justo (OFT) para pedirles consejo sobre si la OPA de BSkyB debe ser remitida a la Comisión de Competencia tras las nuevas informaciones.

"La cuestión es si hay cosas en ellas que son relevantes para decisión que debo tomar", declaró.

Tras este anuncio, la acción de BSkyB volvió a desplomarse en la bolsa de Londres, donde llegó a perder un 7,6%, a 693 peniques (contra 750 el viernes al cierre) antes de recuperarse ligeramente hasta los 712 peniques.

El líder de la oposición laborista, Ed Miliband, instó el domingo al gobierno a posponer la decisión hasta que termine la investigación policial en curso-

Para tratar de salvar la operación, valorada en unos 15.000 millones de dólares, el grupo de Murdoch anunció la semana pasada el cierre de su periódico de gran tirada News of the World, cuyo último número se publicó el domingo, pero el sacrificio de la popular cabecera no zanjó la crisis.

Murdoch, de 80 años, se reunió el domingo con los principales responsables de la filial británica de su conglomerado News Corp., News International, presidida por su hijo James, y reafirmó su respaldo a la directora general Rebekah Brooks, contra quien llueven las peticiones de dimisión.

Según la prensa, Brooks, quien era redactora jefe del News of the World en la época de la desaparición de la adolescente Milly Dowler, debería ser interrogada esta semana por la policía, pero sólo en calidad de testigo.

Los investigadores buscan saber quién en News Internacional conocía la existencia de un informe interno de 2007 entregado recientemente a la policía que, según la prensa, mostraba que las escuchas estaban más extendidas de lo que se creía y pagos a la policía.

El pasado viernes, el sucesor de Brooks al frente de la redacción del News of the World, Amdy Coulson, ex jefe de prensa del primer ministro David Cameron, fue detenido, interrogado y posteriormente liberado con condiciones hasta octubre.

Coulson tuvo que dimitir del News of the World tras la condena a prisión de dos miembros de la plantilla, el periodista especializado en realeza Clive Goodman y el detective Glenn Mulcaire, al término de una primera investigación.