'Hay que refundar el Polo'

El senador que ocupa la curul del investigado Iván Moreno hace un recuento de los errores de su partido y sugiere una derrota en las elecciones regionales de octubre, pero promete no abandonar la nave.

Hace apenas seis años, muchos colombianos celebramos el nacimiento del Polo Democrático Alternativo (PDA).- El Ideario de Unidad es un documento magistral que le anunció al país la conformación de una fuerza política destinada a liderar las luchas democráticas por la equidad social; se colmaba así un espacio del espectro político que en el pasado había sido ocupado por movimientos y líderes importantes, pero desgraciadamente coyunturales-.

No hay duda alguna, el PDA es un partido necesario en la democracia colombiana que no puede desaparecer, pero que hoy (hay que reconocerlo) está sumido en una crisis profunda que amenaza su disolución.

Quienes no abandonaremos nuestra nave por fuerte que sea la tormenta, creemos urgente hacer las siguientes reflexiones:

Sí, fue un error creer que la simple unidad de los sectores de la izquierda tradicional (la del siglo pasado) era suficiente para construir un partido moderno que tuviera la capacidad de convocar al país del siglo XXI, ansioso de profundas transformaciones sociales. Pareciera que algunos pensaron no en la nueva izquierda, sino en un MOIR  o en un PC más grandes. Perdimos así seis años de lucha en medio de la más estéril pugnacidad grupista y personalista por el control del pequeño aparato partidista.

Sí, otro gran error fue la falta de verticalidad frente a la lucha armada, pese a que el ideario de unidad la había condenado sin vacilaciones.- Las masacres y los actos terroristas de la guerrilla (como el asesinato de los diputados del Valle) sólo merecieron lánguidos comunicados que no se atrevían a señalar a los responsables, propiciando así la permanente estigmatización que de nuestro partido hacía el expresidente Uribe-.

Sí, fracasaron los gobernantes del Polo en Bogotá y Nariño (aunque por razones diferentes), haciendo imposible, por ahora, la continuidad del partido en tan importantes destinos.

Sí, fue un error imperdonable haber guardado silencio cuando los colombianos sabían que algunos candidatos del Polo al Congreso de la República –que fueron electos-, habían apelado a la compra de votos con dineros mal habidos.

Sí, fracasaron no sólo los organismos internos de control sino también los de dirección, especialmente el Comité Ejecutivo Nacional, que no tomaron medidas inmediatas para extirpar el tumor que habría de desangrar gravemente al partido.  Se equivocan quienes en su interior creen que lo que está a la orden del día es simplemente buscar la fórmula electoral  para atravesársele a Gustavo Petro, a quien señalan de traidor por haberse atrevido a denunciar la corrupción.  Al menos debería servirnos de consuelo saber que esos señalamientos los hizo Petro, junto a otros compañeros, cuando aún era miembro del PDA.

No, los dirigentes del partido tienen que mirar hacia adelante con grandeza, saber que no se puede continuar por el camino de las equivocaciones y las recriminaciones insulsas, y que lo que los colombianos necesitamos no es un partido marginal, sino con capacidad de conducir al pueblo al poder.

Urge iniciar el camino de las rectificaciones. Para ello, propongo convocar para noviembre próximo la elección del nuevo Congreso, que asuma la tarea de refundar al Polo, a partir de la refrendación del ideario de unidad y de las experiencias de estos seis años. Afortunadamente, el país no se acabará el día de las elecciones de octubre próximo. 

*Senador del Polo Democrático