Hernán Darío Gómez: "Salimos con la frente en alto"

El técnico insiste en que su objetivo es clasificar al Mundial y que hay que aprender de los errores cometidos en la Copa.

El arribo a esta ciudad no es el que esperaban los jugadores de la selección. La escala estaba prevista en la previa de las semifinales, claro. Pero ese partido que imaginaba jugar Colombia en La Plata, este martes lo disputarán peruanos y uruguayos. Entonces, el domingo que se consume en Buenos Aires es la vigilia de una inesperada y anticipada vuelta a casa. El partido en Córdoba resultó un tango triste, justo en el país del dos por cuatro, que apagó la felicidad nacional y desarmó aquella ilusión que había impulsado el buen rendimiento de la primera fase. Y aquí, en una metrópoli que también vive horas de angustia por la eliminación albiceleste, todavía retumba el lamento de Hernán Darío Gómez, quien tuvo que explicar por qué se produjo esta decepción continental, al margen de que el objetivo primordial es el Mundial.

Dice Bolillo Gómez que no ve el frasco medio vacío, que “el fútbol tiene esta clase de partidos”. Y explica: “Hicimos todo lo que estaba al alcance de nuestras manos para ganar. Nos debimos llevar el triunfo en los noventa minutos. Pero, ¿qué vamos a hacer? Falcao no falla penaltis. Jamás, ni siquiera en los entrenos. Y esta vez lo erró. Pero para ir a un Mundial tenemos que aprender de estos dolores”.

¿Qué análisis hace del partido?

Faltó meterla. Este fue un partido en el que Colombia no tendría que haber jugado ni un minuto de más. Pero no tuvimos un buen día frente al arco de Perú y eso nos terminó costando caro. Generamos nueve opciones de gol. Hubo dos tiros en los palos, un penal y el arquero de ellos atajó bien. Tendríamos que haber convertido alguna, ¿no? Pero, ya está, perdimos y nos volvemos a casa. Pero con la frente en alto, porque dimos todo.

¿Por qué la selección no pudo recuperarse después del primer gol? ¿Fue un golpe demasiado duro para sus jugadores? No hubo reacción.

Es que habíamos hecho todo para ganar. Y apenas empezó el tiempo complementario, Pablo Armero generó una jugada de gol que tapó el arquero de ellos. Y después llega ese gol, el que hace Lobatón, que es una jugada desafortunada y se produce más por un error nuestro que por una virtud de Perú. Entonces, me quedaban los pataleos de ahogado, hasta arriesgué tanto con los cambios que podrían habernos goleado.

¿Considera que la falta de definición, justamente, fue el principal déficit del equipo?

Colombia llegó infinidad de veces mano a mano con el arquero rival. Y en este partido, tuvimos un penalti que Falcao remató con seriedad. No lo ayudó la fortuna. En cuatro partidos generamos 36 situaciones de gol. ¿Escucharon bien? ¡36! Nada más ni nada menos.

¿Qué destaca de esta participación de la selección, más allá de la eliminación?

Destaco la seriedad y el profesionalismo de este grupo. Todo lo que dieron los muchachos en cada entrenamiento. Y aunque tienen que mejorar para ir al Mundial, hicimos muchas cosas bien. Fuimos un equipo que por momentos generó fútbol y brindó alegría. Colombia siempre propuso, fue al frente.

¿Lo mejor del equipo fue la defensa?

Fuimos un equipo sólido, sin problemas defensivos y, más allá de lo que pasó el sábado, el arquero nos dio garantías. Encontramos una idea de juego y eso es algo fundamental.

Está encasillado como un técnico defensivo, ¿lo sabe?

Sólo tenemos tres jugadores de marca: Perea, Yepes y Sánchez. El resto tiene mucho manejo. Me gustaría que digan que soy un entrenador equilibrado. El fútbol es atacar, pero también, defender.

Mucho se le criticó por no jugar con un enganche clásico, del estilo Giovanni Moreno, que no pudo estar en la selección por su lesión.

El fútbol está muy cerrado, apretado. Por más que juegue con tres enganches, también va a ser dificultoso armar el juego. Pero también destaco que es un equipo que tiene posesión de la pelota, que se mueve por derecha o por izquierda con la misma intensidad, que trabaja en ataque.

De todos modos, ¿no habría que apostar a un jugador creativo en el futuro en lugar de tantos atacantes?

El gol que le hace Falcao a Bolivia es una asistencia de Dayro, el pase que le da Rodallega a Armero, esa pelota que le tapa el arquero. Acá tengo varios jugadores que ponen el pase-gol. Los laterales, los volantes. Todos asisten. Un enganche no es la solución mágica.

¿Ni siquiera un jugador distinto como ‘Gio’?

Este es un equipo moderno. ¿Hay que pensar que con un enganche vamos a tener el doble de las situaciones de gol? Si hacíamos el penalti, no me iban a preguntar por el enganche. Si las pelotas que pegaban en el poste hubieran entrado, ¿quién se habría acordado del enganche? Tuvimos 36 opciones con jugadas trabajadas y bien elaboradas. Y sin enganche. Pero yo no la puedo meter. En el área no juegan los técnicos, lo hacen los jugadores.

Entonces, ¿por qué cuesta tanto definir?

Y por qué pegó en el palo el tiro de Dayro? ¿O el de Freddy? El equipo pega dos tiros en el palo. ¿Qué hacemos nosotros? Falcao yerra un penalti. Y no botó ni uno en el entrenamiento. ¿Entonces? El enganche… Es bravo eso. Colombia debió definir el partido antes. Y no pudo hacerlo.

¿Qué les dijo a los jugadores cuando los vio en el vestuario, ya consumada la derrota?

Que tenían que estar tranquilos con lo que dieron en cada partido. Que es normal que hayan terminado golpeados anímicamente, pero que tienen que pensar que este mazazo tiene que servir para fortalecernos en pos de nuestro objetivo, que es llegar al Mundial. Ahora debemos repasar lo que hicimos mal de cara a las eliminatorias, para evitar que nos vuelvan a pasar este tipo de cosas y tengamos que lamentarnos.

Antes de la Copa usted había dicho que no lo preocupaba no ganar este torneo, pero no podía admitir quedarse afuera del Mundial. Sin embargo, ¿no se ilusionó con el correr de los partidos?

Nosotros siempre tuvimos claro nuestro objetivo. Yo estoy contento con los jugadores, con lo que ha brindado el grupo. Hace 13 años que no vamos a un Mundial, hace 10 que no ganamos algo importante, pero no tenemos que pensar sólo en eso, sino en armar un buen equipo para volver a estar en las grandes citas con toda la responsabilidad que significa representar a Colombia.

También dijo que se iba si no pasaba de la primera ronda. Ahora, ¿hay ‘Bolillo’ para rato?

Los técnicos nunca estamos tranquilos. Y nunca me quiero ir de la selección. Ya pasó la Copa América, ahora hay que pensar en el próximo objetivo, la clasificación al Mundial de Brasil. Esa tiene que ser nuestra meta.