'Hubo oídos sordos en el IDU'

María Consuelo del Río Mantilla pide revisar el papel que están desempeñando las interventorías de las obras en el Distrito.

Con siete años en el cargo, María Consuelo del Río Mantilla dejará de ser la veedora del Distrito el mismo día en el que Samuel Moreno termina su mandato como alcalde (31 de diciembre de este año). En época propicia para balances, la funcionaria habla por primera vez públicamente del escándalo del llamado cartel de la contratación, asegurando que desde 2008 previno al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) acerca de lo que podía pasar por la falta de diseños adecuados en la fase III de Transmilenio.

¿Qué papel tuvo la Veeduría en la prevención del llamado cartel de la contratación en el Distrito?

Desde 2008 comenzamos a hacer recomendaciones en el sentido de la preocupación que tenía la Veeduría por la ausencia de los estudios y diseños de la fase III de Transmilenio, porque no parecían completos. Y cuando empezaron las obras, insistimos en que se revisaran esos temas. De hecho, nos reunimos varias veces con el IDU e hicimos recomendaciones de aplicación de medidas.

¿Y qué pasó?

Un poco de oídos sordos porque creo que la administración del IDU tenía una visión de los cronogramas de las obras distinta a la nuestra. Nuestros argumentos no coincidían.

¿Quiénes son los responsables de lo que ha pasado con la contratación en el Distrito?

Lo que ha habido aquí es una apropiación indebida de recursos del Estado y asimismo lo han confesado los involucrados.

¿Y qué hacer para evitar que la situación se repita?

El llamado es a que haya más control por parte de las interventorías. Uno no puede soltar una obra millonaria con un interventor laxo o aliado del contratista.

La Veeduría ha sido muy crítica en el tema de vivienda, ¿por qué?

Nos preocupan los atrasos en subsidios de vivienda, previstos en el Plan de Desarrollo. La secretaria de Hábitat nos cuestiona y dice que no está de acuerdo con las cifras en las que nos basamos para expresar esta preocupación, pero me sorprende que la doctora Juliana (Álvarez) no esté de acuerdo con sus propias cifras, pues los datos los sacamos de las entidades.

Seguridad y movilidad parecen ser los otros temas por mejorar por parte de la administración…

Lo de movilidad ha causado mortificación ciudadana y la cuestión es que se cumplan los cronogramas. En cuanto a seguridad, la percepción que se tiene es legítima, pues en los llamados delitos de alto impacto, como los atracos, ésta coincide con los datos de ladrones que han sido puestos a disposición de la Fiscalía y luego quedan en libertad. El actual sistema acusatorio ha hecho posible que la impunidad sea más grande.

Entre los puntos que ha destacado la Veeduría de la gestión Moreno está lo social…

Así es, se trata de una administración que ha invertido recursos en educación pública gratuita. Eso nos tiene como la segunda ciudad de América Latina con educación gratuita. También, somos el segundo lugar del país, por debajo de San Andrés, con menor tasa de desempleo.

¿Cuántas denuncias por clientelismo recibe la Veeduría?

Es posible que hablemos de una queja mensual, pero el problema es que cuando uno quiere concretar la denuncia las personas no son muy claras o prefieren quedarse calladas. Las denuncias puestas así no sirven. Lo que sí es que no tenemos dudas de que se trata de una práctica social reiterada.

Recientemente el concejal Wilson Duarte y el director del Instituto Para la Economía Social (IPES), Armando Aljure, se trenzaron en un debate por clientelismo…

No es muy constructivo para la ciudad que se esté dando este tipo de peleas, pero si el director del IPES puso la denuncia, supongo que las autoridades investigarán.

¿Cuál es la posición de la Veeduría en el tema de la licitación de las basuras?

Muy chistoso que las observaciones que hizo la semana pasada la Contraloría distrital a ese proceso, nosotros las habíamos planteado un día antes, pero sin llamar a los medios.

¿De qué observaciones puntuales estamos hablando?

Entre ellas, que la remuneración por recolección de escombros no quede en manos de los concesionarios.