Iglesia católica alemana abrirá sus archivos para aclarar casos de pedofilia

Una selección de los archivos de 18 otras diócesis, que se remontan hasta el año 2000 también será dejada a disposición de los investigadores.

La iglesia Católica alemana anunció el miércoles que abriría sus archivos a investigadores independientes para aclarar todos los abusos sexuales cometidos por sacerdotes.

"Queremos descubrir toda la verdad, incluyendo la que aún está escondida, en los archivos de las últimas décadas", explicó en un comunicado a Stephan Ackermann, obispo de Tréveris. Las investigaciones deberían durar un año.

Ackermann, encargado por la conferencia episcopal alemana para examinar estos escándalos, indicó que la Iglesia abrirá completamente los archivos de nueve de sus diócesis, los que se remontan hasta 1945.

Una selección de los archivos de 18 otras diócesis, que se remontan hasta el año 2000 también será dejada a disposición de los investigadores.

"No se trata sólo de hacer una recopilación de las estadísticas y de las cifras, sino de examinar las causas con los investigadores independientes, para comprender mejor como llegamos a esos casos monstruosos de abusos sexuales por parte de sacerdotes y empleados de la Iglesia", agregó Ackermann.

"Queremos saber más para reforzar la prevención", precisó.

Desde comienzos de 2010, Alemania fue conmocionada por revelaciones de abusos sexuales sobre niños y adolecentes en instituciones pertenecientes casi todas a la iglesia Católica.

Estos casos, similares a los revelados en varios otros países, llevaron a numerosos católicos a abandonar la Iglesia. Esta última ofreció 5.000 euros a las víctimas, que consideraron esta indemnización insuficiente.

En septiembre, el papa Benedicto XVI debe visitar su Alemania natal, 60 años después de su ordenación.

Según un informe presentado el miércoles por la encargada de misión del gobierno alemán para las cuestiones de abusos sexuales sobre menores, en el curso de los tres últimos años hubo sospechas sobre 43% de las escuelas, 40% de los internados y 70% de los hogares. Más de 80% de las presuntas víctimas serían niñas.