Indignados en España proponen que se acabe la monarquía

No se fueron este domingo, como se llegó a estimar, y seguirán en la Puerta del Sol por tiempo indefinido.

Los manifestantes españoles que llevan a cabo un movimiento de amplio protesta votaron a mano alzada este domingo permanecer en la más emblemática plaza de Madrid, la Puerta del Sol, por un tiempo de momento indefinido.

Miles de personas, en su mayoría jóvenes, que protestan contra la corrupción, el aumento del desempleo y la falta de perspectivas, adoptaron levantando sus manos la siguiente moción: "Nos quedamos y luego matizamos hasta cuando".

Una marea de manifestantes había vuelto a invadir este domingo la madrileña Puerta del Sol para apoyar el movimiento de los jóvenes "indignados" españoles, que debían decidir si mantenían su campamento o continuaban sus protestas de otra manera.

Espontáneo, inédito en España, este movimiento que se califica de ciudadano y apolítico comenzó el 15 de mayo y reúne a jóvenes, jubilados, parados y a trabajadores desesperados ante el aumento del desempleo, que afecta a la mitad de los españoles menores de 25 años, y la precariedad social.

"¡Basta ya!, "No nos callarán", "Cobrar 600 euros al mes es terrorismo" fueron algunos de los eslóganes gritados por los miles de manifestantes, de todas las edades y procedencias, que se concentraron alrededor del campamento de la Puerta del Sol, convertido en el epicentro de un movimiento de protesta que se extendió por toda España.

El sábado, los "indignados" organizaron asambleas en 120 barrios y pueblos vecinos de la capital que atrajeron a miles de personas, por lo que los promotores de la protesta pretenden llevar a cabo asambleas semanales a la orden de "Toma los barrios".

Difundido por las redes sociales, el movimiento se amplificó rápidamente en los días que precedieron a las elecciones municipales y regionales del 22 de mayo. Las reivindicaciones, heteróclitas, tienen como objetivo el desempleo, el exceso de capitalismo, los políticos "corruptos" y el sistema electoral, acusado de beneficiar a los grandes partidos.

En ausencia de un líder identificado, de organigrama y de plataforma clara, el movimiento busca ahora una nueva dirección. "Claro que vamos a continuar, sino todo esto no habrá servido para nada", estima Rita Sainz, estudiante de literatura de 22 años. "Hay un antes y un después de este campamento. Ahora hay una masa de gente que son conscientes de los problemas, del poder de la acción común. Me gustaría que nos quedáramos en Sol hasta las elecciones legislativas, previstas en marzo de 2012, "aunque sólo sea con un stand de información", añadió la joven.

A lo largo de la jornada, representantes de las asambleas de barrio desfilaron uno a uno delante del micrófono para enumerar sus listas de proposiciones.  Muy eclécticas, aplaudidas o abucheadas, estas proposiciones van desde el desarrollo de espacios verdes a las reformas políticas más improbables, como la abolición de la monarquía.

Sobre la presencia en la Puerta del Sol, algunos propusieron desmontar el campamento, otros se manifestaron a favor de mantener una presencia limitada.

Temas relacionados