Investigadores de Uribe: uno recusado, otro renunciado

En menos de una semana, dos representantes investigadores del exmandatario en el caso de las chuzadas ilegales del DAS tuvieron que retirarse del proceso en medio del asombro del mundo político: Alfredo Bocanegra, por recusación del expresidente. Y Camilo Abril, quien renunció por sentirse amenazado. Ambos dieron su versión de los hechos.

Exinvestigador representante Alfredo Bocanegra

"me opuse a que se montara un show político"


Cecilia Orozco Tascón- Usted tuvo que retirarse, recusado, del grupo de investigadores del expresidente Uribe y ahora renuncia su reemplazo por amenazas ¿Qué opinión le merece este hecho?


Representante Alfredo Bocanegra Varón.- Es preocupante. Creo plenamente en la buena fe del representante Camilo Abril y después de escuchar sus declaraciones sobre las amenazas que ha recibido, encuentro justificada su renuncia.

C.O.T.- Usted pertenece al partido Conservador que apoyó a Álvaro Uribe ¿Por qué subió tanto el tono contra el exmandatario? 


A.B.V.-  Porque el partido Conservador, que con buena intención apoyó al expresidente Uribe, luego quedó cooptado por él con prebendas que hicieron quedar muy mal a algunos de la colectividad a los que les aparecieron después sindicaciones criminales y escándalos de corrupción. No creo que haber pertenecido tan estrechamente al uribismo les haya traído ventajas  a los conservadores. Más bien les trajo desprestigios.

C.O.T.- Cuando lo designaron para ser investigador del expresidente ¿No debía declararse impedido por su antiuribismo?

A.B.V.- Me formé profesionalmente para poder ofrecer todas las garantías en un caso como este. Pero hay que ser garantista de lado y lado y la investigación debe ser integral. Por eso no me gustó que se hubiera rechazado a las personas que querían hacerse parte del proceso en calidad de víctimas y que se les hubiera negado lo que la ley les reconoce. Tampoco estuve de acuerdo con que no se hubiera querido hacer pública la investigación y que todo esto haya tenido que reversarse mediante una tutela y no por decisión de la Comisión.

C.O.T.- Siendo usted abogado, sabía que si hacía pública la conversación con el expresidente, iba a terminar siendo recusado ¿Cuál fue el motivo que lo llevó a revelarla?


A.B.V.- Tuve el infinito temor de que la llamada tuviera una intención  intimidante. El solo hecho de que llame una persona que se sabe poderosa, como lo hizo el expresidente en el pasado con magistrados de las Cortes, le daba ese carácter. Me pareció que debía hacer pública la conversación porque era sobre un tema de interés también público. Hubiera sido  más grave que después se hubiera descubierto que el coordinador de la investigación, yo, había recibido una llamada suya y que se quedó callado.

C.O.T.- En su opinión ¿El expresidente no ha debido llamarlo por ser usted su investigador?

A.B.V.- Creo que él abusa del peso que tiene en la opinión.

C.O.T.- A propósito ¿Qué se produjo primero: la recusación o su impedimento?

A.B.V.- Acepté la recusación. Al principio tenía un escrito rechazándola porque no procedía esa figura. Pero consideré más conveniente aceptarla, dado el momento tan álgido de controversia y de tantas implicaciones.

C.O.T.- Usted cuenta con  pleno derecho - ni más faltaba - a tener las opiniones que le parezca pero ¿No estaría buscando una forma de retirarse del caso con más notoriedad que silencio?

A.B.V.- Quise ser el ser el fiel de la balanza, es decir que si había personas que por su orientación política y por fidelidad al investigado se inclinaban hacia su lado, pudiéramos también brindarles las garantías que la legislación colombiana les ofrece a las víctimas. Teníamos que investigar lo favorable y lo desfavorable y debían hacerse públicas todas las piezas de la investigación sobre las chuzadas. Le cuento que formulé interrogantes a los declarantes que ni siquiera el abogado del expresidente hizo. Por ejemplo ¿Puede usted manifestar bajo la gravedad del juramento que de la propia autoría del expresidente Álvaro Uribe, se le ordenó interceptar las comunicaciones de alguien?

C.O.T.- El exmandatario pidió a sus investigadores ser escuchado bajo juramento en el caso de las chuzadas y  otros. A usted pareció no gustarle esa solicitud ¿No cree que era una petición legítima?


A.B.V.- Es importante escuchar al investigado pero también acopiar  una serie de pruebas documentales, tal como lo hicimos, para poder preguntarle lo adecuado: los 30 mil folios que hay en la Procuraduría sobre la señora Hurtado y el señor Bernardo Moreno y las pruebas que hicimos trasladar de la Fiscalía General, por ejemplo. Me oponía a que se montara un show político para evitar referirse a la conducta disciplinaria o penal.

C.O.T.- ¿Los otros dos miembros investigadores de Álvaro Uribe que han permanecido en ese caso, han intentado favorecerlo?


A.B.V.- Hay una mayoría (en la Comisión) marcadamente uribista y con muchos afectos hacia el expresidente, a tiempo que con muchos desafectos hacia las personas que pueden ser potencialmente consideradas como víctimas. Eso me parece grave porque se puede correr un riesgo.

C.O.T.- Le insisto: los otros dos representantes ¿Pueden adelantar imparcialmente la investigación o van a favorecer al doctor Uribe?

A.B.V.- Ojalá puedan hacerlo porque quedarían bien con la historia y con la sociedad colombiana. Por sus actos los conoceréis. Yo me declaro expectante.

C.O.T.- Hablando descarnadamente ¿La Comisión de Acusación sí puede juzgar imparcialmente a alguien?

A.B.V.- Terminantemente no. La Comisión debe subsistir para sanciones de tipo político, para debates o para instrucción política pero es importante que el tema penal avance hacia la configuración de un fiscal especial y de una Corte especial.

Exinvestigador representante Camilo Abril


“Dígale que no se meta…”

Cecilia Orozco Tascón.- Usted adujo problemas de seguridad cuando renunció a participar en la investigación al expresidente Uribe ¿Cuáles fueron esos problemas?


Representante Camilo Andrés Abril.- Mi integridad personal y la de mi familia estaban en riesgo y eso me impedía darle trámite a la asignación que me hizo la Comisión de Acusación  para investigar al expresidente Uribe. Hacía mes y medio que se me había asignado otro expediente contra el exmandatario que estaba quieto hacía 8 años. Lo remití a la Fiscalía porque no era competencia de la Comisión, por cuanto los hechos ocurrieron cuando el doctor Uribe era gobernador de Antioquia. A los pocos días de remitirlo, recibí un mensaje intimidante. Ahora, con la nueva investigación, sentí que la presión fue mayor.

C.O.T.- ¿Volvió a recibir amenazas con la segunda asignación?


C.A.A.-  No, recibí comentarios de personas cercanas haciéndome “recomendaciones”. Ellas decían que tuviera mucho cuidado con esta investigación. Confieso que tuve temor y por eso renuncié irrevocablemente.

C.O.T.- Concretemos: ¿en qué momento preciso recibió la primera amenaza?


C.A.A.- Tan pronto como remití a la Fiscalía el expediente de la gobernación de Antioquia. Una persona rondó la casa de uno de mis colaboradores más cercanos hasta cuando se atrevió a acercarse y me envió con él un mensaje: “dígale a Camilo Abril que no se meta…”

C.O.T.- ¿Sabe quién es esa persona?


C.A.A.- No. Hay informes según los cuales es un desmovilizado pero no tengo prueba.

C.O.T.- Los procesos se reparten en la Comisión de Acusación por sorteo ¿Fue de esa manera como le llegó el segundo expediente contra el expresidente?


C.A.A.- Sí. Me sorprendió cuando me enteré que mi nombre había salido en una balota porque esas asignaciones se hacen ahora por sorteo público para que haya garantía de transparencia. En este caso se buscaba un nuevo investigador por el retiro del representante Bocanegra (ver entrevista en pág. opuesta). 

C.O.T.- ¿Cuánto tiempo después de la segunda asignación de investigación recibió la advertencia-amenaza?

C.A.A.- A los tres días de conocerse la noticia. Como le digo, eran recomendaciones de personas conocidas.

C.O.T.- ¿Tiene seguridad del Estado?

C.A.A.- No, no cuento casi con nada. Oficié al departamento de protección de la Policía pero no estoy suficientemente protegido. En Bogotá  me acompaña un policía y me transporto en un automóvil sin blindaje.

C.O.T.- ¿Y cuando viaja a su departamento, Casanare?

C.A.A.- Me asignaron dos agentes. Pero mi padre vive en una finca cerca de Yopal y se dedica a labores de siembra. Mi madre es una mujer humilde que trabaja en la casa y vende hayacas. Entienda usted que me preocupo más por ellos que por mí y que no puedo arriesgarlos pues ellos están completamente desamparados. 

C.O.T.- Con todo respeto ¿No será obsesión suya?

C.A.A.- Puede ser pero desde cuando recibí la primera amenaza, las cosas cambiaron.

C.O.T.- ¿No le parece insólito que esto les ocurra a los representantes de la Comisión de Acusación de la Cámara donde solo se investiga a altos funcionarios de Estado?


C.A.A.- Aprovecho para decir explícitamente que no puedo adjudicarle culpa al expresidente Uribe. Más bien creo que él tiene admiradores en muchos sectores a los que ni siquiera conoce.

C.O.T.- Es claro que de una amenaza, sobre todo si es anónima, no se puede deducir responsabilidad personal de nadie. Sin embargo, resulta muy aburrido para el exmandatario que usted sea el segundo representante de la Comisión que tenga que irse del grupo investigador.

C.A.A.- Claro que sí. Le confieso que cuando supe que me habían asignado el proceso de las interceptaciones, lo recibí con el ánimo de hacer bien mi trabajo, pero lamentablemente no pude ni siquiera enterarme del mismo.

C.O.T.- ¿Qué piensa de lo que sucedió con el representante Bocanegra, que lo antecedió en su retiro de la investigación al expresidente Uribe, por recusación de éste contra aquel?


C.A.A.- Tal vez el expresidente se dio cuenta de que el representante Bocanegra tenía la decisión de investigar con neutralidad.

C.O.T.- ¿Y qué opina usted del expresidente Uribe?

C.A.A.-  Que es una persona que polarizó al país y que por eso, muchos lo aman y muchos lo odian. No hay términos medios con él.

Órgano ineficaz y sesgado


La Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes es el órgano competente para investigar a los expresidentes de la República, entre otros dignatarios. Está compuesta por 15 miembros de los partidos que integran el Congreso y reflejan la misma composición del parlamento: las mayorías imponen más miembros y los partidos minoritarios no tienen cupo allí. Es un organismo ineficaz y sesgado por su origen político, la falta de formación jurídica de algunos de sus integrantes y ante todo, por la ausencia de independencia. La Comisión tampoco está dotada profesional ni tecnológicamente. El caso que más llama la atención en la actualidad es el que el propio Álvaro Uribe solicitó que le abrieran con el fin de que examinaran su conducta en el caso del escándalo por el espionaje ilegal del DAS a los opositores de su gobierno, a la Corte Suprema y a algunos periodistas. El grupo investigador está compuesto por tres representantes. De ellos, dos han mantenido el encargo y se les considera uribistas: Heriberto Escobar, del mal reputado PIN; y José Rodolfo Pérez, de la también dudosa Apertura Liberal que trabaja con la U. El tercer asignado ha tenido problemas: uno fue recusado por el exjefe de Estado. Y su reemplazo renunció a los tres días de nombrado, por amenazas.

Quiénes son los que se fueron


Alfredo Bocanega Varón, que salió del grupo que investiga a Álvaro Uribe por recusación de éste contra aquel, es un conservador tolimense y llegó a la Cámara por primera vez hace un año, con 16 mil votos, en fórmula con el ortodoxo Juan Mario Laserna, senador y excodirector del Banco de la República. Ha sido concejal de Ibagué, presidente del concejo de esa ciudad y ha ocupado varios cargos municipales y departamentales. Tiene 46 años y  buena reputación en el Tolima. Es abogado y se especializó en Derecho Público. Ha sido docente universitario durante diez años y sorprendió al país cuando reveló, en términos retadores, que el exmandatario investigado le había llamado a su teléfono para reclamarle una frase que Bocanegra pronunció en una entrevista. Su reemplazo en el grupo investigador de Uribe fue Camilo Abril, de Casanare y perteneciente a Cambio Radical. Con apenas 29 años, también es la primera vez que llega al Congreso gracias a que conquistó 17 mil votos. Es abogado y ha litigado en algunos procesos penales y civiles. Pero ante todo, ha ejercido periodismo en medios de comunicación de su departamento. Solo duró tres días como reemplazo de Bocanegra. Renunció por amenazas de desconocidos y “advertencias” de amigos.

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