Jacobo Vélez: 'Ojalá nuestro folclor estuviera de moda'

La banda llevará al Teatro Estudio Julio Mario Santo Domingo, el sábado y el domingo, timba cubana, bullerengue, chirimia y salsa.

¿Por qué cantarle al Poder para la gente?

En cada uno de nosotros existe un poder inmenso, que es el amor, la tolerancia, la memoria, para saber de dónde venimos, dónde estamos parados y para dónde vamos. Tenemos el poder como raza para no destruirnos, no destruir el planeta, el poder de la no violencia. Ese poder nos concierne a todos.

¿Qué trae La Mojarra Eléctrica con este trabajo?

Trae como siempre la posibilidad de que el oyente se conecte con la música tradicional afrocolombiana desde el punto de vista de la urbe, mucho funk, timba cubana, ragamufin y por supuesto canciones propias que proponen un sonido particular.

¿El folclor colombiano está de moda?

¡Ojalá estuviera de moda! Si lo estuviera, los medios de comunicación cubrirían la muerte del Negro Cecilio, la muerte de Alfonso Córdoba “El Brujo” o estarían atentos al estado crítico de salud en el que se encuentra la maestra Dolores Salinas, que pertenece a un grupo de San Basilio de Palenque llamado Las Alegres Ambulancias.

¿Cuál es el papel de La Mojarra en este ‘boom’ de artistas interesados en rescatar nuestras raíces?

La Mojarra Eléctrica es uno de los puentes entre el olvidado macondo musical colombiano y el arrasador ruido del asfalto, al parecer alguno de los primeros atrevidos en sacar a la luz un poco de culturas invisibles e invisibilizadas.

¿Qué electrizó a La Mojarra?

Mama África en Colombia.

¿Cómo sintonizar a una mojarra de 12 espinas?

Como todo en el mundo: a punta de amor.

¿Qué le significa saber que la banda ya ha ambientado películas como ‘Perro come perro’ y ‘Paraíso travel’?

Es la posibilidad de mostrar a Colombia como un país diverso.

¿En qué río se crió esta Mojarra?

En el Atrato, en el Guapi, en el Magdalena, en el río Cali y en el contaminado río bogotano.

Son casi diez años de fusiones musicales, ¿qué tanto ha crecido La Mojarra como banda?

Lo suficiente como para darnos cuenta de que tenemos que crecer mucho más.

¿Cuánta investigación hay detrás de cada canción?

Cada canción es como un hijo, a veces los hijos no son necesariamente lo que uno quiere, hay que encaminarlos pero también dejarlos ser, es algo que no se puede cuantificar.

¿A qué sabe la Calle 19 en Bogotá?

Es puro sabor a asfalto con condimentos de la tradición, es un sabor a sancocho espeso que expresa la necesidad de dar.

¿En qué influye el modelo 70 de algunos integrantes en el estilo de La Mojarra?

Extrañamente en los setenta hubo una explosión creativa impresionante, donde los medios no ejercían tanta presión en la estética, desde los Beatles hasta la salsa de Nueva York, el jazz de Coltrane y Miles Davis… es un punto de referencia muy rico y diverso como para pasarlo por alto.

¿Qué es la ‘Raza’ colombiana?

El poder de la mixtura.

¿Y Jacobo Vélez se iría para ‘los Nueva Yores’?

Lo que más me gustaría sería poner la descarga de La Mojarra en la capital del mundo.

¿El mejor acompañante para una Mojarra?

Los Van Van de Cuba.

¿Cómo definiría la palabra ‘Kilele’?

‘Kilele’ es el minimalismo máximo del sabor.

¿Por qué rescatar el folclor?

Al folclor colombiano no hay que rescatarlo de nada, él seguirá su propio camino y se abrirá paso como la vida misma.