John Milnor, el genio de las esferas

El Premio Abel que otorga la Academia Noruega de Ciencias y Letras recayó este año en el matemático norteamericano.

Cuando a un matemático como el norteamericano John Milnor le hablan de esferas, las imágenes que pasan por su cabeza poco tienen que ver con las que pasan por la nuestra. Mientras la mayoría podría imaginar un balón de fútbol, un globo o un planeta, en la de Milnor rebotan “esferas lisas exóticas en siete dimensiones”.

El descubrimiento de estas esferas, a nivel teórico por supuesto, fue una de las razones que llevaron a la Academia Noruega de Ciencias y Letras a galardonar a Milnor con el Premio Abel. Se dice que en el campo de las matemáticas, este premio y la Medalla Fields son el equivalente al Premio Nobel. Su recompensa: un millón de dólares.

Pero para un hombre de 80 años quizás lo menos importante sea el dinero. En cambio nunca viene mal algo de reconocimiento cuando se ha dedicado una vida entera a responder preguntas como qué tan curva puede ser una curva o qué tan curvo puede ser un nudo. Además de escribir libros considerados verdaderas piezas maestras y formar decenas de  matemáticos.

“Se siente muy bien”, fueron las palabras de Milnor cuando le preguntaron por el premio, “uno siempre se sorprende por una llamada de las seis de la mañana”. Según el jurado, las profundas ideas de John Milnor y sus descubrimientos en áreas como álgebra, topología y geometría “han moldeado el panorama de las matemáticas en la segunda mitad del siglo XX”.

Milnor nació el 20 de febrero de 1931 en New Jersey, EE.UU. A los 18 años publicó su primer trabajo en una revista internacional. Ingresó a la prestigiosa Universidad de Princeton y sus tempranos aportes a las matemáticas lo convirtieron en profesor. En 1963, con sólo 32 años, ganó la Medalla Fields. A esa distinción le siguieron el Premio Wolf en 1986 y dos Premio Steele, en 1982 y 2004. En la actualidad trabaja en el Institute for Mathematical Sciences de la Stony Brook University en Nueva York.

Más allá de los premios, su apellido ya hace parte del árbol genealógico de las matemáticas con las esferas exóticas de Milnor, fibraciones de Milnor, número de Milnor y conjeturas de Milnor en la teoría de nudos.