Juan Pablo Sánchez Morales, el congresista de 'Báez'

Llegó al Congreso con 792 votos, en reemplazo de otro parapolítico. La reunión en la que lo eligieron candidato del Partido Liberal es la que tiene a 'Báez' con un pie afuera de Justicia y Paz.

El juicio por parapolítica que enfrenta el excongresista Juan Pablo Sánchez Morales y que lo ha hecho llorar frente de los magistrados defendiendo su inocencia, está ligado de manera estrecha a la suerte del exjefe paramilitar ‘Ernesto Báez’. Las evidencias en las que está soportada la investigación en su contra, a la vez, son casi las mismas por las cuales el excomandante político de las autodefensas está prácticamente con un pie afuera del proceso de Justicia y Paz.

Al joven abogado caldense, quien gracias a la parapolítica y pese a obtener apenas 792 votos en las elecciones de 2006 logró ocupar por unos meses una curul en la Cámara de Representantes, lo juzga la Corte Suprema por concierto para delinquir agravado, luego de probar que ese año llegó a la lista de candidatos a la Cámara de Representantes  por el Partido Liberal de Caldas, luego de una reunión entre el exjefe paramilitar Ernesto Báez y el presidente de ese partido en Caldas, Ferney Tapasco González, en la que se aliaron para lograr al menos dos curules en el Congreso. La reunión se dio a principios de 2006, en medio de un encuentro de universitarios organizado por la Fundación Fipaz, en El Tambor, el municipio de La Merced (Caldas).

Báez ya estaba desmovilizado y uno de sus compromisos era no intervenir en política y, mucho menos aprovechando la influencia que tenía sobre el frente Cacique Pipintá de las Auc, el cual aún estaba en armas, para intimidar a los electores. En la reunión con Tapasco González, el acuerdo era que el político ponía el aval del partido y el paramilitar la intimidación de las armas.

Aprovechando el público asistente, invitaron a los universitarios a elegir a un representante para integrar la lista de candidatos. Como aspirantes surgieron Carlos Vargas, quien había coordinado el encuentro, y Juan Pablo Sánchez Morales, quien resultó ser un pariente del abogado de confianza de Báez. Eligieron a Sánchez.

Producto de todo ese encuentro, cuando se conoció públicamente, la justicia procesó a cuatro de los integrantes de la lista del Partido Liberal de Caldas, de los cuales ya están condenados las fichas claves de Báez y Tapasco: Enrique Emilio Ángel Barco, Dixon Ferney Tapasco Triviño y Jairo Alberto Llano. En la condena de estos parapolíticos, la Corte solicitó estudiar la posible exclusión de Báez del proceso de Justicia y Paz, por la violación de sus compromisos. El caso aún está en estudio por una sala de conjueces de la Corte.

Ahora es el turno de Sánchez Morales, quien a pesar de las advertencias públicas de Báez, en las que le decía que si asumía la curul iba a correr igual suerte por haber recibido apoyo de los paramilitares, él no las atendió.

El juicio contra Sánchez Morales comenzó el pasado lunes y él, en medio del llanto, negó cualquier conexión con las Autodefensas o haber recibido apoyo financiero y político del exjefe de las Auc Ernesto Báez. También, indicó que su relación con el Partido Liberal fue muy corta y que no les debe nada ni al Partido ni a las autodefensas. Además, indicó que su llegada al Congreso fue gracias al apoyo de estudiantes.

Sin embargo, las evidencias detrás de este caso parecen estar todas en su contra y de su suerte también depende la de Ernesto Báez, quien sigue a la espera de si sale o no de Justicia y Paz. El juicio contra Sánchez Morales está programada hasta el próximo viernes.

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