Justicia, proyecto estrella

Las tres ramas del poder público tienen claros intereses sobre el contenido de la reforma a la justicia.

Sin embargo, para Gaviria la prioridad debe estar en favorecer al ciudadano del común. Así describe los intereses de cada uno.


Cortes: Creemos que la Corte Constitucional debe ser la instancia de cierre. La tutela es muy importante y debe seguir siendo utilizada, pero como mecanismo extraordinario. Tumbar sentencias de altas cortes debería requerir de mayorías calificadas de la Corte Constitucional y no a través de una tutela.

Congreso: Debemos revisar lo que hacemos mal. La Comisión de Acusación ha brillado por su ausencia en el juzgamiento de aforados. Además, hay un tema fundamental: la cambiante jurisprudencia en materia de inhabilidades e impedimentos. Recientemente ustedes publicaron el caso del congresista que perdió su credencial por tener un cónyuge como alcalde, el Consejo de Estado había fallado en un sentido diferente en nueve ocasiones y ahora cambió la jurisprudencia, eso tiene en vilo la credencial de muchos congresistas.

Gobierno: Es necesario que le entregue a la justicia mayores recursos para avanzar en la descongestión. El presupuesto de la justicia no puede depender del estado de ánimo del ministro de Hacienda.

Ciudadanos: Son lo más importante. Debemos lograr una profunda descongestión del sistema judicial. Los procesos en la actualidad permiten la impunidad por la demora que encuentran en los juzgados. Una reforma que no reduzca sustancialmente los procesos judiciales es una reforma que no sirve.