Justo Villar: "No se puede pensar en penaltis"

El arquero, figura de la selección guaraní, asegura que contra Uruguay será a otro precio.

Esta tarde, bajo los tres palos del estadio Monumental, estará el mejor arquero de América. ¿O acaso no ha mostrado todas sus condiciones Justo Villar a lo largo de esta Copa, volando como si fuera un superhéroe sin capa en cada partido? Y si la actuación ante Brasil fue descollante, contra Venezuela mostró un nivel superlativo. Pero lo suyo no se redujo a los 120 minutos de los cuartos que se disputaron frente a la ‘verdeamarelha’ y la semi que se dirimió con la ‘vinotinto’. No. Lo del número uno guaraní nacido hace 34 años en Cerrito también es magnífico en los penaltis, esa lotería que dejó a Paraguay al borde de la gloria a pesar de no haber ganado ni uno solo partido.

Héroe de su selección, capitán y principal referente de un equipo con figuras de perfil bajo, Villar sabe que Paraguay está ante esta instancia gracias a sus manos. De todos modos, la manda al córner cuando se le remarca que en esta Copa los arqueros son las figuras. “Es que nosotros, los porteros, estamos más cerca de ser figuras por los penaltis. Y al haber un alto porcentaje para el que patea, tenemos esa ventaja. Ojalá que en la final tenga menos trabajo y sean nuestros delanteros los protagonistas”, afirma el guardameta, que a partir de la próxima temporada atajará en Estudiantes de La Plata. “Es un orgullo volver a jugar en la Liga argentina. Aquí he dejado buenos amigos y muchos recuerdos de mi paso por Newell’s. Estudiantes exige y es un club que ha crecido en los últimos años”, acota con un acento que importó de España, donde jugó los últimos años en Valladolid.

Volvamos a la Copa. Si el arquero es la figura, difícilmente juega bien el equipo, ¿no?

No estoy de acuerdo. Prefiero decir que basamos mucho nuestro juego en las defensas y por eso se destaca mi trabajo. El orden y todo el sacrificio comienzan desde atrás. Así lo hacemos nosotros y también Uruguay. Después intentamos atacar, pero eso nos está costando un montón. Por eso creo que no hemos podido ganar.

¿Cuánto puede influir el cansancio por los alargues?

Bastante. De a poco vamos recuperándonos físicamente. Más allá de todo, tenemos una gran oportunidad y, ya que llegamos hasta aquí, queremos conseguir la Copa. Entonces, todo el cansancio desaparece. A la hora de salir a la cancha, nos olvidamos de que jugamos dos horas en cuartos y semi. Se deja el corazón.

¿Y cuánto tiene que ver, también, la suerte?

El equipo está de buena vibra, fueron tres tiros en los palos contra los venezolanos. Sinceramente, fue un milagro el otro día, con Brasil, y ahora, con Venezuela, también. Pero la tercera será distinta, dicen que la vencida, ¿no? Esperemos no tener que sufrir tanto contra Uruguay.

¿Y los penaltis son suerte o experiencia?

Hay de todo un poco. No existe una fórmula infalible. Sólo es cuestión de sentirse confiado y acertar el lugar hacia donde va a viajar el balón. Un entrenador que tuve de chico me decía que lo difícil es adivinar hacia dónde va a ir la pelota. Así que cuando lo hacés, tienes que atajarlo. No se puede fallar y hay que tener un poco de suerte. O bastante, como la hemos tenido. Esperemos que nos acompañe en la final.

¿Se imagina otra final definida por penaltis?

Jamás pensamos eso antes de salir a la cancha. Ni contra Brasil ni contra Venezuela. Los partidos hicieron que, al no poder crear situaciones y que ellos terminen mejor que nosotros, pensemos en la definición por penaltis. Pero no podemos llegar a la final y hacer lo mismo, porque Uruguay llegó jugando bien, tiene figuras importantes que nosotros trataremos de anular. Ya no nos servirá llegar nuevamente al 0 a 0 y a los penaltis, no en la final. Tenemos que mejorar. Estamos obligados a hacerlo.

Es la cuarta Copa América de Villar, quien debutó en la mayor el 3 de marzo de 1999 en un amistoso ante Guatemala. En Colombia 2001, fue suplente de Ricardo Tavarelli. En Perú 2004 se consolidó como titular tras el retiro de José Luis Chilavert. En Venezuela 2007 se lesionó. En Argentina 2011, va por más. Aunque tenga que hacerlo con una contractura en el aductor de su pierna derecha, esa que arrastra hace varios partidos. “Pero no me quiero perder la final de ninguna manera, juego hasta en una pierna”, dice.

¿Se debe esperar un partido parejo?

La Copa ha mostrado mucha paridad. Llegaron a instancias finales cuatro selecciones que no estaban en los planes y los grandes se fueron rápidamente. Es algo que muestra que también las eliminatorias van a ser duras.

¿Cree que llegará al Mundial?

Seguro que voy a jugar las eliminatorias. Para Brasil 2014 voy a tener 37 años.

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