"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 7 horas

La batalla por el FMI

Dominique Strauss-Kahn fue acusado formalmente de abuso sexual por el jurado.

Fue un comunicado escueto el que Dominique Strauss-Kahn, director del Fondo Monetario Internacional (FMI), le envió al directorio del organismo para anunciarle su decisión de dimitir para poder dedicarse con “toda mi fuerza, tiempo y energía a demostrar mi inocencia” en el caso de una presunta agresión sexual a una empleada del hotel Sofitel de Nueva York.

La decisión del exministro de Finanzas francés abre paso a una interesante puja entre Europa y los países emergentes por el liderazgo del FMI en un periodo de cambio en el equilibrio de los poderes económicos mundiales. Y es que, por un lado, el Viejo Continente busca conservar el puesto en un momento en el que diferentes países de la región afrontan problemas económicos serios, y por el otro, países como Brasil e India, que han empezado a tener un mayor papel a nivel global en la última década gracias al crecimiento de sus  economías, creen que es la hora de que uno de los suyos dirija los hilos del organismo.

Así las cosas, la batalla, que podría romper con la tradición que desde 1944 contempla que el FMI sea dirigido por un europeo y el Banco Mundial sea liderado por un estadounidense, tiene de momento como principal candidata a la actual ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, quien cuenta con el apoyo de varios países de la UE. El ministro de Finanzas sueco, Anders Borg, fue el primero en apoyarla, al exaltar su liderazgo en la gestión de la crisis del euro y en el G-20. Sin embargo, no es la única carta de la organización. Otros nombres, como el de Jean-Claude Trichet, actual presidente del Banco Central Europeo, o el de Axel Weber, expresidente del Bundesbank, han sonado.

Pero si bien la UE ha dejado claro que su intención es proponer un candidato único que sea elegido en el seno del Europarlamento, por el lado de los países emergentes no está claro si se van a unir en torno a un postulante o si cada bloque continental elegirá un candidato.

En todo caso, son varios los nombres que suenan. Quizás el principal competidor de Lagarde es Kemal Dervis, exministro de Economía de Turquía, a quien se le reconoce su capacidad para hacerle frente a la crisis financiera que su país afrontó en 2001. También suena con fuerza el indio Montek Singh Ahluwalia, exjefe de la oficina de evaluación independiente del FMI, quien ha sido catalogado como uno de los artífices del modelo económico de la India.

Por el lado sudafricano, el candidato sería Trevor Manuel, exministro de Finanzas de Sudáfrica entre 1996 y 2009, muy respetado en los círculos financieros globales. Finalmente, en América Latina son dos las personas que cuentan con el perfil de acuerdo con los expertos: Agustín Carstens, gobernador del Banco Central de México, y Pedro Pablo Kuczynski, excandidato presidencial peruano.

Así las cosas, la junta directiva del FMI tiene en sus manos la posibilidad de mantener la hegemonía europea en la dirección del organismo o abrirle la puerta a un proceso de “selección abierto, transparente y basado en el mérito”, como lo ha venido prometiendo el G-20 desde hace unos años.