La casa: un nido para el diseño

La creadora española Paola Dominguín ha decidido vestir el hogar con colores y formas. Con un estilo muy simple, de trazos infantiles y naturales, crea una colección que se venderá en Colombia.

La diseñadora española Paola Dominguín, por estos días de visita en la feria Colombiamoda, de Medellín, recuerda cómo cuando era chica en su casa, con sus hermanos Miguel Bosé y Lucía Dominguín, solían aprovechar el momento en que su madre, la bellísima Lucía Bosé, se metía en el baño para hacer todo tipo de solicitudes y de quejas. Para ella era determinante ese espacio de duchas y lavamanos, le parecía que tenía que ser amplio y agradable porque de alguna manera era en donde ella y sus hermanos creaban un encierro diplomático, un arrinconamiento con discreción para tener un espacio de conversación y a veces de enfrentamiento con la madre.

Ese particular gusto por lo que sucedía en ciertos lugares de la casa vino a revelársele como algo importante hasta el año 2005, cuando decidió dejar atrás sus indagaciones en el modelaje, la danza y el teatro, en la esgrima y el equilibrismo, y darse a esa pasión que le había sobrevenido desde niña: la de crear espacios entrañables. Paola Dominguín se entregó entonces a explorar ese universo que empezaba a coquetearle a las grandes casas de moda, el del diseño para el hogar.

A partir de dibujos de trazos casi infantiles, de una fuerte influencia de la naturaleza, que heredó de una crianza casi rústica y de una gran devoción a la simpleza, esta creadora quiso hacer de las sábanas y las canecas, de los servilleteros y las toallas, objetos cuya utilidad fuera exaltada por su belleza y unicidad. “Las cosas han cambiado mucho ahora en el interior de las casas. Antes todo era muy austero y muy artesanal, también es cierto que la gente estaba menos encerrada, las visitas se hacían en los cafés y los bares, ahora por el contrario la casa se ha convertido en un lugar en donde hacemos muchas cosas y que es privilegiado para resumir nuestras experiencias vitales”, explica Dominguín, quien ha cerrado una alianza con Almacenes Éxito para lanzar en noviembre de este año una línea que impregna de diseño la cocina, el momento del aperitivo, la cama y las maletas.

La familia se ha reconfigurado también y esto ha transformado las demandas de diseño que se hacen en el hogar. “Encontramos que ahora hay una gran importancia de la pareja, que quizás encuentra en la cocina el espacio fundamental de la casa con la desaparición de la mesa del comedor y sus sillas, que eran muy propias del siglo XX”, explica la socióloga y cazadora de tendencias Susana Sauquins, también invitada a los foros de la feria de moda. “A mí me encantan la cocina y la mesa y todo lo que sucede en torno a ellas, te abren un mundo de posibilidades infinitas de diseño, ahí se cuece la seducción, así que son lugares muy importantes en mi ejercicio creativo. Considero que baños y cocinas van a tener una gran explosión en el interior de la casa”, agrega por su parte Dominguín.

Así, el hogar se va convirtiendo en un lugar privilegiado para las formas novedosas y el color. Las líneas que desarrollará Dominguín están inspiradas en dos íconos que han marcado su trayectoria como creadora: el pájaro caracola, un animal hecho de líneas sencillas que recrea la historia de un pájaro que no nace de un huevo, sino de una concha de mar, y la Flor Roca, que es una flor de pétalos expandidos con los que la diseñadora ha creado una metáfora de la mujer, bella, pero fuerte y capaz de soportarlo todo, como una roca. Estos dos dibujos que parecen inspirados por los juegos de una tarde de dibujo libre con sus hijos se agrupan, crean formas más complejas, estampados que le dan carácter a una marca que ha intentado que todos en casa se olviden de la ingratitud y el anonimato y más bien llenen su vida de formas e historias que se cuentan a través del diseño.