La ficha del Polo

Después de que el viernes la Coordinadora Distrital fracasara en su intento de elegir a un candidato para la Alcaldía de Bogotá, buscará llegar a un acuerdo en torno a una de las piezas claves del Moir.

Las renuncias del líder sindical Tarsicio Mora y del representante de los transportadores Orlando Herrán a sus precandidaturas a la Alcaldía de Bogotá, debido a que no contaban con el respaldo necesario, dejaban como único aspirante del Polo Democrático al líder del Moir Aurelio Suárez.

Sin embargo, la petición del asesor de la concejal Ati Quigua, Augusto Forero, exigiendo mayores garantías en la votación, debido a que su nombre también figuraba entre los postulados y la falta de quórum para definir al ganador el pasado viernes, obligó al aplazamiento de la elección. Mañana la Coordinadora Distrital del Polo Democrático intentará de nuevo definir al candidato, que tal como van las cosas es Suárez, quien cuenta con el apoyo de la mayoría.

El camino no será fácil. De resultar elegido, el líder del Moir tendrá que llevar las banderas del Polo en el momento más difícil de su corta historia para afrontar las elecciones de octubre próximo. Suárez lo reconoce, pero no se preocupa. Aunque su nombre no es muy popular en los corredores políticos, Jaime Dussán, presidente de la colectividad, asegura que se sabe al dedillo los problemas de la ciudad. También lo favorece que no ha estado involucrado en el cartel de la contratación.

Otra de las fortalezas de Suárez es que es un orador que no teme a los debates. Así lo ha demostrado en las últimas semanas, cuando se le ha visto bastante activo en contra de la posible venta de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) y del TLC.

En su trayectoria política está el haber sido diputado de Risaralda en 1994 y en 2007 fue candidato al Concejo de Bogotá. Hace menos de un mes rechazó la propuesta de la alcaldesa Clara López de ser el secretario de Hacienda de su gabinete y su nombre también sonó para reemplazar al alcalde Samuel Moreno. Desde abril estaba inscrito para buscar una curul en el Concejo.

Su paso a la izquierda, donde se ha mantenido en las últimas décadas, lo dio cuando era estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad de los Andes. Entonces las ideas revolucionarias de los 70 lo llevaron a convertirse en activista del Moir. Hoy, este catedrático, quien ha publicado diez libros de temas económicos, es una de las fichas más importantes del movimiento, quien ganaría espacio en el partido si se convierte en su candidato.

Amigo entrañable del senador Jorge Robledo, a quien conoció desde la época universitaria, y asesor de Carlos Gaviria, Suárez tendrá la gran tarea de convencer a los bogotanos de que el Polo puede superar el estigma del Samuel Moreno.

“A mí no me pueden endilgar los errores de otros militantes del Polo, el partido se la está jugando y yo no soy vulnerable en lo personal, nunca le he quitado nada a nadie, nunca he estado en un grupo armado, nunca he tenido un contrato”, dice Suárez, convencido de que la labor de la alcaldesa Clara López logrará abrirle terreno al partido para las elecciones de octubre.

Por ahora falta que mañana haya quórum para hacer la elección, eso si ningún otro militante se retira del partido para unirse a otros movimientos antes de nombrar al candidato.

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