La guerra trasciende la frontera

Un conflicto que puede dejar de ser local.

Un día después de que se iniciaran los enfrentamientos entre las fuerzas leales al coronel Muamar Gadafi y los rebeldes libios por el control del paso fronterizo de Dehiba, ubicado a 500 km de la capital de Túnez, al menos 15 vehículos militares de las tropas oficialistas irrumpieron en territorio marroquí y sembraron el pánico entre la población local.

Durante la intervención, que tenía como fin capturar a algunos rebeldes que se habían refugiado durante los últimos días en Túnez, el Ejército libio usó artillería pesada, producto de lo cual causó daños en edificios e hirió a un civil y a cerca de 20 personas, que fueron llevadas al hospital regional de Tatauine.

Una vez conocido el hecho, el gobierno tunecino condenó la transgresión. “Convocamos al enviado libio para expresar nuestra protesta debido a que no toleraremos una repetición de estas violaciones. El suelo tunecino es una línea roja y nadie puede violarlo”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores tunecino, Radhouane Nouicer, a la cadena catarí Al Jazeera.

Por otro lado, en la ciudad de Misrata, las fuerzas gadafistas volvieron a bombardear desde muy temprano el aeropuerto internacional, donde acampan miles de extranjeros a la espera de poder abandonar Libia.

Según el doctor Jalid Abu Falra, miembro del comité médico de la localidad, durante la jornada hubo dos víctimas mortales, con lo cual llega a 1.500 muertos el saldo de la guerra en la tercera ciudad del país.

Temas relacionados

 

últimas noticias

El mundo en 2018: Lo que dejó el año que pasó

El mundo en 2018: el año de los populistas