"La idea no es sancionar, sino salvar"

Vicepresidente de la República hizo un llamado a la reflexión.

Ante los últimos acontecimientos que han enmarcado el ambiente del fútbol colombiano, con la crisis económica por la que atraviesan algunos equipos profesionales y sus posteriores sanciones del reconocimiento deportivo por parte de Coldeportes, este jueves el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, se hizo presente en la cumbre del balompié nacional, que se realizó en el hotel Tequendama de Bogotá y que contó, entre otros, con la presencia de los presidentes de los clubes.

La primera gran conclusión que anunció Garzón fue el plazo máximo en que los equipos deben cancelar los salarios y la seguridad social. “Todos tendrán que estar al día en el mes de agosto, de lo contrario no jugarán de ninguna forma en el campeonato local. Los clubes deben, además, diseñar desde ya planes de pago a las diferentes entidades parafiscales”, aseguró el vicepresidente, quien agregó que Findeter se comprometió a darle a la Dimayor un crédito por $50 mil millones, no sólo para pagar las deudas, sino también para motivar a aquellos clubes que están al día. “Tenemos que aspirar a que los equipos se fortalezcan y a defender el derecho de ser unos clubes saludables”.

El vicepresidente hizo un llamado a la reflexión entre todos los actores del fútbol. “Tenemos que mostrar la voluntad de trabajar de la mano para salvar nuestros equipos y consolidarlos como un patrimonio de los colombianos. No estamos aquí para sancionar, sino para salvar”, dijo, y aprovechó para felicitar al Once Caldas por su clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores y augurarle éxito a la selección de Colombia que jugará el Mundial Sub-20.

A su turno, Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, anunció que el dinero que entre por concepto de patrocinio y derechos de televisión será invertido primordialmente para el pago de la seguridad social. Finalmente, Luis Bedoya, presidente de la Colfútbol, hizo un balance de tranquilidad por la reunión al asegurar que “no se pueden romper las relaciones. Son más importantes las instituciones que las personas”.