La interminable Jeannie Longo

La ciclista francesa gana con 52 años su 58º título nacional, al imponerse en la contrarreloj de Boulogne-sur-Mer.

Hacer posible lo imposible le viene de familia, de casa. A los 75 años, su padre escaló el Mont Blanc, la montaña más alta de Europa (4810 metros). Su madre esquiaba con 81 años, y el viejo, además de la hazaña de los casi cinco mil metros, practicaba ciclo-cross a los 91.

Y ella, Jeannie Longo, a los 52, ganó su título 58 en los campeonatos de Francia de ciclismo. 

La primera vez que se proclamó fue en 1979. Otro siglo. Otra época. Con Margaret Thatcher como primera ministra en Londres, en España se vivía la Transición tras la muerte de Franco, Francia estaba presidida por Giscard d'Estaing, nacía Eric Abidal... Hoy, con más de un siglo a cuestas, la francesa ha vuelto a demostrar su excepcional forma.

En Boulogne-sur-Mer, la madre del ciclismo francés se impuso en la contrarreloj a Christel Ferrier Bruneau, que casualmente nació en 1979. Le sacó 42 segundos y sumó su undécimo título nacional contrarreloj. Tercera entró Audrey Cordon, de 21 años, y cuarta Pauline Ferrand Prévot, de 19. Nada más cruzar la meta, Longo señaló que no había tenido "un buen día". "He dormido mal, estaba estresada y he flojeado durante la carrera aunque cuando mi marido me ha dicho que tenía que acabar en dos minutos, lo he dado todo en el último tramo".

La ciclista, que nació en Annecy en 1958, posee también 13 campeonatos del mundo y cuatro medallas olímpicas. Un palmarés impresionante solo enturbiado por un episodio de dopaje cuando dio positivo por efedrina (1 microgramo por mililitro) en 1997. Longo negó que hubiese ingerido nada prohibido y afirmó que el positivo se debió a un medicamento. No fue sancionada.

Su meteórica carrera continuó - ha ganado tres Tours de Francia (1897, 1988, 1989)- y sólo se la ha resistido el Giro y el oro mundial en pista. Tras volver a maravillar en la meta de Boulogne-sur-Mer, no ha querido desvelar si su próximo objetivo es estar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En Pekín participó en sus séptimos juegos y acabó cuarta. Hoy estaba contenta con su nuevo trofeo, el 58. "El año en que nací, un número simbólico", ha afirmado.