La música de la identidad

Colombia se suma a la celebración del Año de la Afrodescendencia, por eso el 20 de julio en el Palacio de los Deportes de Bogotá les hará un reconocimiento a cuatro figuras representativas de nuestras manifestaciones folclóricas.

En la historia según los animales, cuando nació Cristo, el encargado de dar la noticia fue el gallo. El mensajero en ese entonces dijo: Cristo naciooó y la información llegó a oídos del burro que con su característica curiosidad preguntó: a onde, a onde. El buey, presto como casi siempre, respondió: en Beleeén. De la tierra viene todo lo que sabe Petrona Martínez, y no es que ella interprete lo que dicen los seres vivos que rodean su casa en Palenquito, Bolívar, lo que pasa es que una cantadora como ella tiene la obligación de sentarse en una mecedora y tratar de descifrar la cotidianidad de su entorno y lo que le dicta el día a día; es eso. Desde siempre y con su voz ronca y especial, ha tratado de imitar las voces de los animales, y la sabiduría la ha llevado a lograr eso y mucho más.       

“La gallina sale cacareando del nido en el que acaba de poner y dice: tanto parí sin chancleta, tanto parí sin chancleta. El gallo por su parte le contesta: tan zapatero yooo”, comenta entre risas la mujer que ha sido llamada ‘La reina del bullerengue’ y que se inspira al lado del arroyo de su casa. Cuando el agua está crecida parece un murmullo, pero después de llover es como un carnaval.

‘Totó La Momposina’ está de acuerdo con su colega, y aunque se han especializado en corrientes distintas de la música tradicional del Caribe colombiano, ambas se han nutrido de la naturaleza y lo que han hecho es tratar de equiparar su canto a los sonidos de los cuatro elementos esenciales del planeta: tierra, agua, aire y fuego.

“Yo vengo de una región a la que le llaman ‘territorio anfibio’. Allí existen los cantos de vaquería, pero también hay pescadores y personajes que adoran a la naturaleza. Una vez estaba en México y un pajarito decía: tati, tati, tati, taaaaa, otro comentaba: guacharaca, guacharaca, y el último expresaba cururá, cururá, cururá. Y uno comienza a imitar esos sonidos”, asegura ‘Totó La Momposina’, cuyo verdadero nombre es Sonia Bazanta Vides. Ella, luego de escuchar los consejos de la naturaleza, ha potenciado lo que se denomina ‘canto de monte’, una expresión tradicional para hacer referencia a la cotidianidad en las zonas rurales marginales del país.

Al igual que estas dos cantadoras –tal vez dos de los nombres más mencionados en el exterior cuando se habla del sonido colombiano–, Emilia Reyes, hija de Graciela Salgado (fundadora de Las Alegres Ambulancias), piensa que en el aire están los nutrientes para que todo lo que salga de su boca se escuche de manera armónica. “Hay unos pájaros que cantan un poco ronco y otros que son más claros. Yo soy como un ‘fifí’, de esos que meten en las jaulas y los ponen en las puertas de la casa y que cantan todo el tiempo. La gente pasa por enfrente y lo quiere comprar, pero como el dueño se siente orgulloso, no se lo vende a nadie”, dice esta mujer que se gana la vida amasando alegrías (dulces tradicionales elaborados en  Palenque de San Basilio) y ampliando el espectro vocal del colectivo Las Alegres Ambulancias.

En la Costa Pacífica el folclor también es una potencia, y Leonor González Mina, ‘La Negra Grande de Colombia’, ha sido responsable en buena parte del conocimiento de sus manifestaciones sonoras. Ella, muy parecido a lo que opinan sus compañeras de gesta, cree que las mirlas fueron las inspiradoras de su carrera artística.

“En el Pacífico cantamos en tonos menores y ahí se da la tendencia a la tristeza. Los muchachos que ahora exploran con esos ritmos están tratando de darle otra modulación, pero hay una influencia muy grande de los misioneros. En Guapi, por ejemplo, hay estrofas de cante jondo español”, comenta esta artista, para quien la potencia en el estilo afrodescendiente está en el paladar.

Las diferencias, más que físicas son de espíritu y, en el caso de estas cuatro mujeres, de sabiduría y paciencia para recibir el dictado de la naturaleza.

Tributo a la cultura afro, negra, raizal y palenquera. Miércoles 20 de julio. 12 M. Palacio de los Deportes. www.mincultura.gov.co

Mincultura rinde  tributo a la cultura afro

Un tributo a la cultura afro, negra, raizal y palenquera realizará el Ministerio de Cultura,   el próximo 20 de julio, en el marco del “Año internacional de la afrodescendencia”.

Serán homenajeadas Petrona Martínez, ‘la reina del bullerengue’; Leonor González Mina, ‘la  Negra Grande de Colombia’; Graciela Salgado, cantaora de San Basilio de Palenque y conductora de “Las Alegres Ambulancias”, y Sonia Bazanta Vides, ‘Totó la Momposina’.

Según la ministra de cultura, Mariana Garcés Córdoba, “el concierto será una oportunidad para destacar los aportes que la comunidad afro le ha entregado a Colombia y que ha contribuido al desarrollo del país desde diferentes campos. En este caso, desde una cultura que se ha conservado a través de generaciones y ha permitido cimentar una nación multiétnica, pluricultural y diversa”.

Además, en el evento, que se llevará a cabo en el Palacio de los Deportes de Bogotá, a las 12 del día,  se exaltarán las más representativas manifestaciones musicales con raíces afro a través de un recorrido musical que va desde San Andrés hasta el pacífico caucano,  pasando por el Valle del Cauca, Chocó y el Caribe.