"La malquerencia de Ordóñez hacia mí entró en la estrategia de los Nule"

Habla el renunciado abogado defensor de Samuel Moreno, Carlos Arturo Gómez Pavajeau. Niega la veracidad de las denuncias en su contra. Las interpreta como una estrategia de los Nule que buscaría cobrarle “billonarias indemnizaciones” al Distrito.

Cecilia Orozco Tascón.- Usted dijo que renunciaba a la defensa de Samuel Moreno para atender un proceso en su contra que la Fiscalía le inició por presuntamente favorecer - cuando usted era  viceprocurador general - , a funcionarios de esa alcaldía ¿Archivó casos contra empleados del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU)?

Carlos Arturo Gomez Pavajeau.- No conocí ningún caso del IDU por cuanto no tenía nada que ver con mis competencias legales. El único que recuerdo fue uno que me correspondió por ser procurador general encargado en ese momento: el del accidente en el que murieron los niños del Colegio Agustiniano. En ese caso se absolvió al alcalde Mockus y a otros, pero se sancionó a los directos responsables del control del tráfico vial.

C.A.G.P.- Sobre la Fase III de Transmilenio, se rindió un informe haciendo recomendaciones por parte del procurador general,  y quien quiera lo puede revisar. En lo relacionado con la malla vial, la adjudicación se realizó el 28 de diciembre de 2008 cuando ya estábamos en vacaciones colectivas y a punto de entregar la entidad al nuevo procurador Alejandro Ordóñez, que se posesionó en enero de 2009. Repito que para esos temas el competente no era yo. Lo era el procurador distrital.

C.O.T.- Inocencio Meléndez, exsubdirector jurídico del IDU, fue quien aseguró que usted ayudaba a la alcaldía de Samuel Moreno a través de un procurador que era cuota suya: Hernán Briñez ¿Qué nexo tenía usted con  él?

C.A.G.P.- Al doctor Briñez lo conocí cuando fue designado procurador distrital. No tuve incidencia en su vinculación ni en su permanencia en la entidad. Tampoco tuve nexos de amistad con él y mis relaciones con su oficina se limitaron estrictamente a lo institucional. No he tenido una sola conversación con él desde cuando me retiré de la entidad. Sí le puedo decir que tengo el concepto de que el doctor Briñez era un funcionario correcto.

C.O.T.- Sus otros acusadores, los Nule, aseguraron que usted apoyaba al alcalde porque es el primo de la esposa de Álvaro Dávila, el amigo de los Moreno de quien se dice que cobraba las comisiones de ellos ¿Usted es muy cercano a Dávila y su esposa?

C.A.G.P.- Ciertamente la esposa del señor Dávila es prima mía, pero en los últimos diez años no nos hemos visto más de tres veces. Las relaciones  mías con su esposo han sido distantes en tanto que nunca hubo empatía entre los dos. Recuerdo, si no me falla la memoria, que la última vez que nos vimos fue en diciembre de 2005. Dávila  nunca gestionó asunto alguno de la alcaldía en mi despacho pues, repito, yo no tenía competencia. Y hasta donde tengo conocimiento, tampoco lo hizo en ninguna otra oficina  de la Procuraduría.

C.O.T.- ¿Por qué los Nule afirman que usted “vendía conceptos”?

C.A.G.P.- No entiendo a qué conceptos se refieren, pues los únicos conceptos que hacía, los rendía ante el Consejo Superior de la Judicatura.  Eventualmente también escribía algún concepto ante la Corte Constitucional cuando fui Procurador encargado. Se puede revisar uno a uno y constatar su juridicidad.

C.O.T.- ¿Qué sabían de usted los Nule antes de este escándalo, o cómo y cuándo se habían encontrado antes, siendo que ellos y usted son oriundos de la costa Atlántica?

C.A.G.P.-  Nunca tuve relación de ninguna clase con los primos Nule. Una vez, hace varios años, me encontré con uno de ellos en un matrimonio y me saludó. Eso es todo.

C.O.T.- Y entonces ¿Por qué la emprenden contra usted?

C.A.G.P.- Simplemente por ser su contraparte en el proceso en que ellos se juegan todo.

C.O.T.- ¿Es cierto que usted, inmediatamente después de dejar su cargo en la Procuraduría o poco tiempo después, tuvo contratos de asesoría jurídica con la alcaldía?

C.A.G.P.- Dado que se me reconoce como experto en Derecho Disciplinario, varias entidades solicitaron mis servicios profesionales, entre otras, la Escuela Judicial “Rodrigo Lara Bonilla”, la Escuela de Formación de la Fiscalía General de la Nación, la Universidad Nueva Granada y la Dirección Disciplinaria de Asuntos Distritales de la alcaldía. Actualmente solo continúo prestando mis servicios en la Escuela Rodrigo Lara Bonilla.

C.O.T.- ¿Para qué tipo de trabajos lo contrató esa oficina de la alcaldía?

C.A.G.P.- Me contactó una alumna mía, Diana Medina, quien me puso en comunicación con el director, de quien no recuerdo el nombre. Después, en su reemplazo, fue designada la doctora Marta Elena Díaz quien me conocía. Ella me encargó un proyecto estrictamente académico entre el 20 de febrero y el 20 de julio de 2010. También organicé un Congreso Internacional para la alcaldía que fue objeto de reconocimiento. Creo que de este trabajo surgió la idea del alcalde de llamarme para que lo apoderara en este asunto, pues yo no tenía amistad alguna con él.

C.O.T.- ¿El hecho de haber tenido contratos como exviceprocurador, complica su situación y por eso que quiere dedicarle tiempo a la investigación contra usted?

C.A.G.P.-La inhabilidad establecida en la norma para exfuncionarios como yo, es de un año. Yo celebré el contrato después de dicho término, pero además, por no tener funciones de control frente a la alcaldía como viceprocurador, como ya le he dicho, tampoco existía la inhabilidad temporal.

C.O.T.-  ¿De dónde sacan los Nule la supuesta información que tienen sobre usted?

C.A.G.P.- Recuerde que en un correo electrónico publicado por El Tiempo, se registró una conversación entre Miguel Nule, sus familiares y abogados en diciembre de 2010. Allí se decía que había que atacar por todos los medios al Alcalde y a su abogado, haciendo lo que fuera, para quitarles capacidad de incidencia en la opinión. También se decía del abogado – o sea de mí - que había que unirse con todos mis enemigos para desprestigiarme. Entiendo la lógica de los ataques de los señores Nule. Me aterra, en cambio, que alguna institución o funcionario se preste para hacerles el juego.

C.O.T.- Transcribo el correo al que usted se refiere: “Necesitamos que Mauricio (Galofre, cuñado de los Nule) respete al procurador general. (Ordoñez) Es enemigo de Pavayó  porque es un hombre serio y sabe que Pavayó vendía conceptos. Hoy (Ordóñez) es el más grande de los aliados” ¿Cree que Ordóñez se estén prestando para “hacerles el juego”? 

C.A.G.P.- La primera opinión que escuché del doctor Ordóñez, cuando él llegó a reemplazar al doctor Maya Villazón,  es que había que “desimportantizar”  la viceprocuraduría, por lo cual entró declarando insubsistente a todos aquellos trabajadores cercanos a mí. Incluso en los pasillos de la Procuraduría se dice que prohibió la lectura de mis libros. Eso lo saben también muchos en el ambiente judicial.

C.O.T.- ¿Por qué Alejandro Ordóñez sería su enemigo?

C.A.G.P.- Muy seguramente esa actitud del Procurador se deba a críticas que hice de un fallo del Consejo de Estado por él firmado, en donde de manera inexplicable y sin fundamento legal alguno se favoreció al general Santoyo, jefe de seguridad del presidente Uribe, quien había realizado la interceptación ilegal de más de dos mil llamadas en época en que Uribe era el gobernador de Antioquia. Mi parecer sobre los peligros del fundamentalismo religioso respecto de la garantía de los derechos humanos, mis opiniones en los escenarios académicos y una publicación efectuada en la revista más prestigiosa de Derecho Penal sobre las concepciones jurídicas del doctor Ordóñez, también deben haberlo molestado. Recuerdo que al mes de posesionado el actual Procurador, se presentó un incidente con un asesor de mi despacho, de quien se dijo falsamente que entró en horas de la madrugada a la Viceprocuraduría (ver parte superior de la pág).

C.O.T.-  ¿Ese incidente qué tenía que ver con usted si ya no estaba en la institución?

C.A.G.P.-  Se me quiso vincular con ese caso, que en realidad fue un montaje. La lista es larga pero lo que le he contado es suficiente para afirmar que existe malquerencia del doctor Ordóñez hacia mi persona.

C.O.T.- ¿Ordóñez es “el más grande de los aliados de los Nule” como lo creen ellos, según el correo que escribieron?

C.A.G.P.- Por lo menos esa malquerencia de él hacia mí ha entrado en la estrategia de los Nule. No tengo bases objetivas para afirmar que existen acuerdos entre ellos y el Procurador, pero sí puedo decir que los ha tratado como víctimas y que ha tomado determinaciones jurídicas preocupantes, que no ofrecen ponderación e imparcialidad. 

C.O.T.-  ¿Cuáles son las razones objetivas que tiene para hacer tal afirmación?

C.A.G.P.- Se toman decisiones y se niegan peticiones sin fundamento jurídico alguno. Sería imposible en esta entrevista enumerarlas, pero son tan acomodadas como si a un matemático se le preguntara cuánto es dos más dos y él contestara que son seis. 

C.O.T. Los abogados defensores pretenden que les concedan todos los recursos que solicitan y no siempre tienen razón ¿Déme, por favor, un ejemplo de decisión del Procurador que no tenga “fundamento jurídico”?

C.A.G.P.- Negar en principio el testimonio de Liliana Pardo porque no podía tener la calidad de investigada y testigo a la vez. Y sin embargo, permitirle a ella misma, ya investigada, que declarara como testigo en el proceso contra Iván Moreno.

C.O.T.-  La otra denuncia que se hizo contra usted fue que había logrado que la fiscal general separara del caso al exfiscal Pabón y que pusiera en su lugar a José Ricardo González, de quien se dice que fue su compañero…

C.A.G.P.- No conozco y nunca he conversado con la Fiscal. Profeso por ella la mayor admiración y respeto. Con el doctor González me une una amistad normal desde hace veinte años cuando realizamos la especialización en Derecho Penal, situación que es similar respecto de muchos otros, entre ellos magistrados de las altas Cortes. Cuando ingresé a la Fiscalía, en el año 1997, ya el doctor González trabajaba allí. Cuando yo estaba en la Procuraduría, la doctora Nubia Herrera, Jefe del Ministerio Público, lo llevó como su persona de confianza. No tuve nada que ver con ese nombramiento. Él es un profesional serio, competente y honorable.

C.O.T.- Ciertos o falsos, los líos anteriores le abrieron a usted muchos frentes de batalla pero su renuncia puede parecer un triunfo para los Nule e Inocencio Meléndez ¿Es así?

C.A.G.P.- No estaré en lo penal pero sigo al frente de los procesos disciplinario y fiscal, puesto que en ellos mi presencia física en todas las actuaciones no es necesaria. La tranquilidad y ponderación para asumir una defensa tan complicada como la del alcalde, podrían estar ausentes por tener que asistir a un combate con una mano amarrada.

C.O.T.- Samuel Moreno dijo que no irá a la cárcel ¿Está él exagerando su optimismo puesto que su propio abogado ve tan grave la situación que renunció a defenderlo?

C.A.G.P.- El alcalde siempre me ha asegurado que es inocente. Constato con la documentación que poseo y la evaluación de las pruebas, que no existe en su contra sino afirmaciones de oídas o de referencia. Esas afirmaciones no constituyen evidencia judicial seria para decretar una medida tan extrema como la detención. Es necesario que el juez, directa y personalmente, escuché la prueba y valore su credibilidad en el marco del contradictorio. En este marco tan complicado que han creado los Nule con su estrategia, hay que actuar con aplomo y prudencia.

C.O.T.- Sin embargo,  el clima de opinión y político que se ha creado en torno a los hermanos Moreno es desfavorable a ellos ¿No es mejor un mal arreglo que un buen pleito como dicen ustedes los abogados?

C.A.G.P.- Los procesos no se resuelven por los climas mediáticos o políticos sino en un ambiente rigurosamente jurídico. La Procuraduría llegó a la conclusión que lo que existía en la conducta del alcalde era falta de control administrativo, excluyendo los actos de corrupción que inicialmente motivaron la apertura de la investigación. Sería bueno que la Fiscalía también recorriera, por prudencia, un camino donde exista amplitud de la controversia y no que adoptara un criterio proveniente del dicho unilateral de los Nule.

C.O.T.- No puede usted desconocer que la gestión del alcalde fue tan deficiente que a estas alturas, aunque no los Nule no tengan más pruebas que sus afirmaciones, nadie duda de que hubo cosas extrañas en la contratación de Bogotá.

C.A.G.P.-  Es cierto que pudieron existir problemas en la contratación pero los mismos fueron aprovechados por los contratistas. Ellos, en vez de construir las obras, cuando ya era inminente su descalabro financiero se dedicaron a crear las bases de un pleito jurídico con el fin de obtener billonarias indemnizaciones. Es por eso que estructuraron una estrategia a la que nadie le ha querido poner la atención requerida porque se concentran solo en los ataques que le hacen al alcalde. Las consecuencias de esa estrategia podrían verse en el futuro.  

C.O.T.- En la  entrevista que le hicieron al alcalde la semana pasada, una pregunta de la periodista Diana Calderón, lo desconcertó: ¿Va a allanarse a cargos (ante el fiscal) o va a declararse inocente? Él contestó dos veces: “ese no es tema de esta conversación” ¿Por qué el desconcierto que se le notó?

C.A.G.P.- Supongo que porque en ningún momento él ha considerado dicha alternativa y yo no se la he recomendado. Creo que la pelea apenas está por darse.

C.O.T.- ¿El innegable desgreño administrativo durante la alcaldía de Samuel Moreno ¿Es sancionable disciplinariamente?

C.A.G.P.- Sin duda alguna entrar a cuestionar tales circunstancias y factores por parte de los órganos de control, constituye una verdadera coadministración. Grave precedente para futuros mandatarios pues esto es un asunto que debe juzgar el elector.

C.O.T.-  Quienes lean esta entrevista ¿Pueden creer que su conducta es  recta como lo ha afirmado?

C.A.G.P.- En Colombia se ha negado el valor jurídico del polígrafo, sin mayores razones jurídicas, lo que favorece las acusaciones infundadas. No obstante, para el periodismo investigativo puede tener un valor especial. De manera que estoy dispuesto a someterme al mismo, o a otros métodos más efectivos – escaner cerebral - si así lo estiman pertinente para honrar la verdad.

Complicada situación jurídica

La renuncia de su defensor ante la Fiscalía, el abogado Carlos Arturo Gómez Pavajeau, empeora aún más la crítica situación jurídica y mediática del suspendido alcalde Samuel Moreno. El ente investigador le imputará cargos por su presunta responsabilidad en los delitos de concusión (abuso de poder de un funcionario para obtener un beneficio ilícito), cohecho (sobornar y dejarse sobornar), celebración indebida de contratos y prevaricato por omisión (dejar de cumplir, intencionalmente, con su deber de funcionario). La concusión es la falta que tiene contemplada la pena mínima más alta, superior a seis años.  En materia disciplinaria, la Procuraduría que ya lo suspendió por tres meses, podría ampliar esa medida inhabilitándolo máximo 12 meses más. En este campo, Moreno estaría bien parado puesto que en el pliego de cargos se habla de que él cometió “faltas graves” y no “gravísimas”. Para estas últimas, la sanción es la destitución. Pero si el procurador Ordóñez actúa en concordancia con su primer escrito, ya descartó la posibilidad de destituirlo dada la calificación de “graves” de sus fallas. Por su parte, la Contraloría General ordenó el embargo de los bienes del alcalde. Su futuro jurídico, económico y político no podría estar más enredado.

Otro capítulo del enfrentamiento Procurador vs. Gómez Pavajeau.

José Gregorio Maestre es un joven abogado que ingresó a la Procuraduría y llegó a ser asistente del entonces viceprocurador general, Carlos Arturo Gómez Pavajeau. Antes de que la era de la Procuraduría presidida por Edgardo Maya Villazón terminara, en los primeros 15 días del año 2009, Maestre fue ascendido al rango de Judicial I, más alto que el que tenía pero aún bajo dentro de la escala de responsabilidades. En ese nuevo puesto, no tenía que ver con asuntos de la Viceprocuraduría y fue trasladado a otra área del edificio. Al poco tiempo de posesionado Alejandro Ordóñez, Maestre le pidió a un antiguo compañero suyo, que le prestara el computador para redactar un escrito puesto que a él no se le había asignado uno. Al parecer un escolta del procurador general se alarmó y hubo molestia interna por la desconfianza que producía el antiguo funcionario. Poco tiempo después, un noticiero de televisión aseguró que Maestre había ingresado en la madrugada a la edificación  para espiar el computador personal de la nueva viceprocuradora. El noticiero calificó a Maestre como “la sombra de Gómez Pavajeau”. El medio tuvo que rectificar el informe hace un par de meses, por una conciliación judicial, reconociendo que ninguna de las afirmaciones sobre ese funcionario tenía fundamento.

 

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