La recta final de Vladimir Melo

El exconcejal, acusado de haber pagado a tres sicarios para que asesinaran a su esposa Alejandra Díaz Lezama, negó el crimen y afronta la recta final de su juicio.

Lloró y bajo juramento dijo que no la mató. El exconcejal Vladimir Melo, acusado de haber pagado a tres sicarios para que asesinaran a su esposa Alejandra Díaz Lezama, el 17 de julio de 2009, en su casa del barrio Ciudad Montes, negó el crimen y en la recta final de su juicio, antes de que un juez decida su condena, aseguró que se trata de un montaje político.

Luego de confesar que le fue infiel a su esposa, relató los hechos. Dijo que ese día iban a salir de paseo con su esposa. Ella pidió adelantarse, ir a la casa y organizar unas pijamas. Cuando Melo llegó la encontró tirada en el suelo, dentro del clóset del cuarto. “Salgo a pedir ayuda. La veo llena de sangre, me asusta. Le tengo miedo a la sangre, le tengo miedo hasta a las cucarachas. Los niños suben y no dejo que vean a su mamá así. Entra un policía que me dice que mi esposa está muerta. Yo salgo como sin oxígeno. Casi como me estoy sintiendo ahora. Luego me pongo a pelear con ella, a romper las fotos, a preguntarle por qué Ale, por qué”.

Melo dio a entender que el crimen era producto de un robo. Que les robaron una consola de videojuego, platería, joyas y cerca de $11 millones que guardaba en su cuarto y tenía destinados a la restauración de una maqueta en el Parque Nacional, acto que coincidiría con su posesión como concejal.

Sin embargo, esta versión contradice el testimonio de los tres sicarios que cometieron el crimen y del abogado del paramilitar que denunció a Melo como el autor intelectual del homicidio, que durante toda la semana testificaron en la audiencia de alegatos finales que se lleva en contra del exconcejal.

Jhonatan Torres reveló el jueves que fue Melo quien lo llevó hasta su lugar de residencia y le entregó las llaves para que entrara y asesinara a su esposa. “Él me llevó hasta la casa, me dio la llave, yo entré y la maté, y ya”, manifestó el testigo en la audiencia. El testimonio coincide con el de Víctor David Jiménez, quien un día antes aseveró que había sido contactado por Melo para el asesinato.

Ese mismo día, el abogado Carlos Alberto Obregoso Jiménez, asesor jurídico del paramilitar Luis Francisco Morales Nieto, quien le ayudó a la Fiscalía a esclarecer el crimen, contó que Morales intentó extorsionar al político antes de entregar la información que conocía a las autoridades y cinco meses después terminó denunciándolo por amenazas de muerte ante la misma Fiscalía.

Al cierre de esta edición aún no se conocía la decisión del juez y si habría avalado al condenado a 40 años de prisión que solicitó la Fiscalía.