La sombra del coronel Osorio

Una vez más 'Rasguño' señaló al excoronel de la Policía Danilo González como autor del crimen de Álvaro Gómez. Pero esta vez habló de vueltas del exedecán de Ernesto Samper.

El entonces coronel de la Policía Danilo González, quien pertenecía al cartel del norte del Valle, fue el autor del asesinato del dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado, en noviembre de 1995. Y lo hizo por orden del capo de la organización, Orlando Henao, porque la mafia temía que si caía el presidente Ernesto Samper se iba a restablecer la extradición. Supuestamente Gómez Hurtado era un fuerte crítico de Samper y estaría orquestando un golpe de Estado con los ricos de Bogotá y con los militares.

Esta es la esencia del testimonio que rindió ante miembros de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, en la Corte Federal de Nueva York, el extraditado narcotraficante Hernando Gómez Bustamante, alias Rasguño. En su extensa declaración, el capo reafirmó una vez más que el contacto con el gobierno Samper fue Ignacio Londoño Zabala, hijo de los políticos del Valle Ignacio Londoño y Jesusita Zabala, y que a través suyo también lograba contactos con los políticos y con la Fiscalía.

Rasguño agregó que conoció al coronel González desde que era subteniente y le daba protección a un laboratorio de cocaína que él tenía con Orlando Henao en Florida (Valle). Pero González, según Rasguño, no sólo recogía información, también traficaba droga y sicariaba. Después de la muerte de Orlando Henao entró a trabajar con Wílber Varela, alias Jabón. Uno de sus contactos era el oficial de la Policía Germán Osorio, quien fue edecán del expresidente Samper.

El narcotraficante agregó que Danilo hablaba mucho con Osorio y que hacía cuadres para cambios en los comandantes de la Policía, especialmente en el Valle o en la Policía de Carreteras. Que tenía un sueldo mensual, pero que cuando hacía algún cambio había que mandarle otro dinero. Otro de sus amigos, insistió Rasguño, fue un sargento de Buenaventura que cargó al hermano del expresidente César Gaviria cuando lo liberaron después de su secuestro. Le decían Langarejo y el cree que hoy forma parte de ‘Los Urabeños’”.

Respecto al crimen de Gómez Hurtado, Rasguño reafirmó que se dio cuenta de que fue el coronel Danilo González, con los narcotraficantes Orlando Henao y Efraín Hernández, alias Don Efra, porque una vez que estaba en una finca en Tierralta (Córdoba), fue testigo de una dura discusión entre Henao y Carlos Castaño, en la que este último le reclamó por el asesinato, y Henao le explicó que fue un favor a El Gordo, porque Gómez le estaba dando muy duro a Samper y orquestando un golpe de Estado.

Interrogado sobre quién era El Gordo, Rasguño aclaró que Ignacio Londoño, pero que éste a su vez le decía también a Samper El Gordo. Según Gómez Bustamante, otra persona que sabe de estos hechos es Víctor Patiño y, además, Londoño era muy amigo de Samper e, incluso, hizo campaña en Cartago con Horacio Serpa. El declarante agregó que Ignacio sabía hacer muy bien la corrupción y les prestaba servicios de igual forma a narcotraficantes y a paramilitares.

En términos generales, la declaración que entregó Rasguño a la Comisión de Acusación no difiere mucho de las que ya ha hecho a la Fiscalía y a la Corte Suprema, sólo que esta vez precisó el papel que cumplió el coronel Danilo González, sus contactos con el edecán del expresidente Samper, el coronel Germán Osorio, y algunos detalles sobre los dineros recaudados para la campaña de Samper, tras una colecta de varios narcotraficantes no sólo del norte del Valle.

Esta declaración de Rasguño ha causado revuelo en el ambiente nacional. Este miércoles mismo se conoció una declaración del gobernador de Santander, Horacio Serpa, en la que rechazó tajantemente las declaraciones del narcotraficante y cuestionó que se le siga creyendo todo lo que dice. Pero, en medio del agite político y las conjeturas sobre una presunta mano negra que quiere a punta de amenazas evitar que avance la investigación por el crimen de Álvaro Gómez Hurtado, han surgido nuevos hechos.

El Espectador conoció un informe rendido en diciembre de 2010 por la fiscal ante los jueces penales, Claudia Patricia Erazo, en el cual dijo haber sido testigo de un incidente entre Enrique Gómez Martínez, sobrino de Álvaro Gómez, y Carlos Alberto Lugo, uno de los primeros testigos del caso Gómez Hurtado, en el que supuestamente el pariente del dirigente político intentó presionar al testigo para que dijera que “él sabía que quién había ordenado el homicidio era Ernesto Samper”.

En el informe se dice que Gómez trató a Lugo de embustero, diciendo que si no colaboraba lo haría meter preso al menos por 10 años, por fraude procesal. Además, que tenía que decir que él se había comunicado con un oficial Osorio, porque eso ya lo había declarado. Según la fiscal Erazo, ella tuvo que intervenir para que se abstuviera de usar la Fiscalía para amedrentar al testigo y que la discusión había sido muy tensa, porque el doctor Gómez estaba muy agresivo y el indiciado se sintió intimidado.

Pero, ¿quién es Carlos Alberto Lugo? Su primera referencia en el expediente Gómez Hurtado fue porque apareció días después del crimen para señalar a los supuestos sicarios y pedir recompensa. Sin embargo, tiempo después se retractó y por eso pasó a ser investigado por fraude procesal, proceso en el cual hay una solicitud para absolverlo. No obstante, una de las personas a quienes señaló, Héctor Paúl Flórez Martínez, es la única persona que está hoy condenada por el magnicidio del dirigente conservador. Purga una pena de 40 años de prisión y fue reconocido por  testigos del crimen.

El Espectador localizó a Carlos Alberto Lugo y éste dijo que la verdad de lo sucedido en 1996 fue que, angustiado por las malas condiciones del programa de protección y testigos de la Fiscalía, se retiró del caso. Pero que uno de los jefes del programa insistió en que quería ayudarle y le ofreció su apartamento. Y que fue a ese apartamento donde llegó el edecán del expresidente Samper, Germán Osorio, vestido de civil, para decirle que necesitaba su colaboración y le dio las pautas de cómo tenía que retractarse.

Lugo hoy vive angustiado y dice que lo único que quiere es que se acabe en su vida el tema Gómez. Por eso, aunque dice que va a declarar ante las autoridades, siente temor por su vida y pide que le brinden protección.

Hoy asegura que Enrique Gómez nunca lo presionó, sino que en medio de la conversación le relató lo que había pasado en 1996 con Osorio, y airado Gómez Martínez le dijo que cómo eso no lo había dicho antes. “Yo no tengo seguridad, tampoco quiero salir de mi pueblo y aquí quiero pasar lo que me quede de vida”, insistió Lugo. Agregó que tampoco puede decir que a Osorio lo haya enviado directamente el expresidente Ernesto Samper.

No es la primera vez que el nombre del exedecán de Samper sale a relucir en el controvertido expediente por el crimen de Álvaro Gómez Hurtado. En 1997, una mujer, llamada Mariluz Cuadros Blanco, aportó un testimonio en el cual dijo saber que el autor intelectual del crimen del dirigente conservador había sido el expresidente Samper y se le había pagado una gruesa suma de dinero al coronel Osorio, en una finca de Acacías (Meta). El testimonio después fue rechazado por la Fiscalía por inconsistente.

En la diligencia cumplida hace unas semanas, ante miembros de la Comisión de Acusación, Rasguño referenció a Osorio, pero dijo que no puede afirmar si cometió alguna actividad ilegal por orden del expresidente Samper. Consultado sobre el sitio dónde pueda estar el coronel Germán Osorio, Rasguño contestó que por lo que ha leído, hoy vive en los Estados Unidos. En últimas, insistió una vez mas Rasguño, el crimen de Gómez Hurtado se cometió para tenderle un manto al Proceso 8.000 y darle gusto a Ignacio Londoño Zabala.

 

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Redacción Judicial y Política

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