La UE blinda sus fronteras

La Unión Europea dejó claro que evitarán poner en peligro la libre circulación del espacio Schengen.

Un día después de que Dinamarca optara unilateralmente por la reintroducción de controles fronterizos, como medida frente a la inmigración ilegal, la Unión Europea decidió dar un primer paso para restablecer los controles puntuales en sus fronteras, dejando claro que evitarán poner en peligro la libre circulación del espacio Schengen.

Aunque durante el debate la mayoría de disputados de la Eurocámara defendieron una Europa sin fronteras como uno de los hitos comunitarios y se mostraron contrarios a la reintroducción de los controles, lo cierto es que el auge de partidos populistas y xenófobos hace que exista el temor de que en algunos países se introduzcan nuevos controles. Por ahora, todos los países del acuerdo comunitario pactaron tomar estas medidas como “último recurso” y en “condiciones excepcionales”.

De las 750.000 personas que huyeron hasta ahora del conflicto libio, sólo “unas pocas llegaron a Europa, pero son suficientes como para reflexionar sobre cómo debemos afrontar la situación”, dijo la comisaria europea de Inmigración, Cecilia Malmström. De ahí que los países de la UE consideren justificable contemplar la reinstauración de controles fronterizos en el espacio Schengen de libre circulación, pese a representar el derecho más tangible de la integración europea.

Una cláusula del Acuerdo de Schengen permite a los Estados miembros cerrar sus fronteras por circunstancias excepcionales como un partido de fútbol de riesgo o una amenaza para la seguridad. Ahora, la UE se dispone a examinar si esa excepción puede aplicarse para controlar la inmigración ilegal y la cuestión podría ser decidida en la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno de fines de junio en Bruselas.

“Hemos admitido la perspectiva de restablecer los controles de forma excepcional en situaciones excepcionales”, afirmó el ministro francés del Interior, Claude Guéant. Los 27 trataron a la vez de enviar un mensaje tranquilizador, advirtiendo que cuidarán del espacio Schengen, que abarca 25 países europeos y lleva 16 años en vigor.