La zona franca agroindustrial

Se construirá en el área rural de Chiquinquirá, Boyaca, con una inversión de US$75 millones. Allí estarán productores, industriales y comercializadores de este negocio.

Tras una aprobación de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales del 21 de diciembre de 2010, la disponibilidad de 23 hectáreas de terreno, la asociación de inmobiliarias y constructoras y la propuesta de un grupo de empresarios que trabajaron en la idea de edificar un área adecuada y bien ubicada que le permitiera crecer de manera sostenida al negocio agrario en el centro del país, se anunció ayer la creación de la Zona Franca Permanente ZFP-GEA, la primera dedicada exclusivamente a este renglón económico.

“Es diferente a todas las demás, no se trata de construir bodegas y arrendarlas, el carácter es agroindustrial, que sea un modelo de intervención rural y que al campesino lo asociemos con el industrial y el comercializador”, cuenta Humberto Chitiva, presidente de ZFP-GEA. ¿Cuál es el modelo? “El productor primario o campesino es organizado en sociedades anónimas o cooperativas para que venda directamente sus alimentos a quien está montando la planta, el industrial que produce y vende. Si los primeros no tienen recursos, les ayudamos para que hagan contratos de suministro a dos o tres años y con capital futuro se asocien”, agrega Chitiva.

Allí, cuenta el empresario, se eliminan los intermediarios, se busca que los precios mejoren y los procesos se hagan más rápido pues serán más de 40 municipios de Boyacá, Cundinamarca y Santander, compuestos por pequeños y medianos campesinos, los que tendrán cabida. Y con la ayuda de la tecnología en toda la cadena, el siguiente paso estará enfocado en lograr procesos más limpios y certificados.

La zona franca, en la que se lleva trabajando 30 meses, arrancará obras en enero de 2012 y se espera que en su primera etapa productiva se procesen diariamente 40.000 litros de leche, 500 toneladas de papa, 150 de tomate y 20.000 galones de etanol carburante.

Para lograrlo ya están firmados 27 convenios con productores e industriales de la región, y lo que se busca también es que los esfuerzos iniciales estén enfocados a los alimentos como materias primas, es decir, leche, cacao, caña de azúcar, papa, tomate, frutas, hortalizas y cebolla, para que a partir del volumen y calidad, admitan procesos tecnológicos de transformación y valores agregados para producir leche pasteurizada UHT y pulverizada; tomate en pasta, pulverizado o liofilizado; cebolla y tubérculos liofilizados, seleccionados y empacados; y producción de biocombustibles con base en la caña de azúcar, entre otros.

Y en cuanto a la participación extranjera, Luis Alberto Barbosa, director de Mercado y Negocios Internacionales de ZPF- EA, aclaró que ya “estamos formalizando el ingreso a la zona franca de un grupo de argentinos que quieren fondear para equipos lecheros, para la parte de refrigeración y pulverización de la leche, para equipos de riego, y otros que están mirando la posibilidad de transformar la fruta. Y la semana entrante nos reuniremos con un grupo de Maracaibo, que está interesado en comprar la producción grande y también comprar tierras aledañas”.

A lo que se suma que la ZFP-GEA está ubicada en el corredor vial Chiquinquirá-Puerto Boyacá y en materia férrea cerca del tren del Carare, de tal forma que se comunicará con mayor facilidad con los puertos de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta, de cara a la exportación hacia Centroamérica y el Caribe de los productos agrícolas colombianos.