La zozobra de Estados Unidos

Tras los anuncios del presidente Barack Obama, el debate sobre el techo de la deuda estadounidense se aviva, a pocos días de la fecha límite, el próximo 2 de agosto.

La posición radical de los líderes republicanos en Estados Unidos y del gobierno del presidente Barack Obama tienen a la expectativa no solo a los norteamericanos, sino a todos los mercados del mundo que hacen negocios con la que es considerada la primera economía del globo. Una duda generalizada, centrada en lo que podría suceder si no se logra un acuerdo entre las dos partes sobre el techo de la deuda pública, y que podría generar una profunda crisis económica.

Obama, en una alocución desde la Casa Blanca, pidió a los ciudadanos de su país que ejerzan presión sobre el Congreso para que aumente precisamente ese techo, recordando que el país está a menos de una semana de que la deuda caiga en mora. La situación se complica aún más si se tiene en cuenta que en menos de una semana y de lograrse un posible acuerdo, éste debe ser aprobado por la Cámara de Representantes, el Senado y ratificado por el mismo Obama. Tal vez por eso lanzó en su discurso la siguiente advertencia: “Si desean un enfoque equilibrado para reducir el déficit, que su miembro del Congreso lo sepa”, dijo el presidente. Y “si cree que podemos resolver este problema a través del compromiso, envíe ese mensaje”, añadió.

Tras el mensaje, la misma directora general del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, le pidió con urgencia a Estados Unidos que surtan las conversaciones necesarias para "encontrar una solución", y advirtió que la primera economía del mundo debería seguir el ejemplo de lo que se logró el jueves pasado en Bruselas, donde los líderes de la eurozona lograron un acuerdo sobre Grecia. Por eso dijo que espera "que estas medidas audaces sigan también en Estados Unidos y que la acción en el ámbito fiscal se produzca tan pronto como sea posible".

La situación es tan preocupante y la zozobra tan alta que  Obama fue quien recalcó que caer en una mora sería “imprudente” e “irresponsable”. Dice el presidente que la propuesta de los republicanos, la de aumentar la deuda hasta finales de 2011, no sería suficiente para solucionar el problema y dejó claro que ante el peor escenario, el de caer en mora, no habrá el dinero suficiente para pagar la seguridad social, los contratos ya firmados con el sector privado y además, los beneficios de los veteranos.

Advirtió también que “ahora todas las familias saben que un poco de deuda en una tarjeta es manejable, pero si nos mantenemos en este camino, nuestra creciente deuda costará trabajos y dañará seriamente nuestra economía”.

Pero la contraparte, el presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., el republicano John Boehner, le recordó a Obama que si acepta su plan, “la atmósfera de crisis que ha creado, simplemente desaparecerá”. Le recordó también que Estados Unidos no puede fallar en el cumplimiento de sus obligaciones y dijo, públicamente,  que el presidente está buscando un “cheque en blanco”.

La cuestión es que el tiempo es cada vez más corto, porque el Departamento del Tesoro recordó  dijo que el 2 de agosto es la fecha máxima para que el Gobierno federal se declare en suspensión parcial de pagos. Principal razón por la que el aumento de los 14,29 billones de dólares, que es el monto de la deuda, apremia.

 

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