Las carreras en la Media Maratón

El etiope Deriba Marga y los keniatas Geoffrey Mutai e Isaac Macharia son los favoritos al título en los 21 km.

El objetivo de la mayoría de los atletas es mejorar su registro, pero algunos se conforman con participar.

Ganar no es lo único que importa. Aunque la Media Maratón Internacional de Bogotá se ha convertido en una de las competencias callejeras más importantes en el calendario anual de la Federación Internacional de Atletismo (Iaaf), que la distinguió con el sello dorado, la gran mayoría de los 45 mil atletas que la corren no pretenden cruzar la meta en primer lugar, sino mejorar sus registros anteriores y, en muchos casos, darse el gusto de participar en el evento deportivo más grande que se realiza en la ciudad.

El grupo de los que vienen a ganar es cada vez más reducido, sobre todo por el alto nivel de los africanos, esta vez encabezados por el campeón defensor, el etiope Deriba Merga; los keniatas Geoffrey Mutai, poseedor de la mejor marca mundial de la historia en los 42,1 kilómetros, e Isaac Macharia, quien lleva cuatro títulos en Bogotá; además del marroquí Ridouane Harroufi, quien suma siete podios en 2011.

En la rama femenina las africanas también son las candidatas. Shewarge Alene, de Etiopía, es una de las mejores fondistas del año y espera lograr su segundo título consecutivo en la carrera.

Su gran rival será la keniata Joyce Chepkirui, quien ha logrado 14 triunfos desde 2009 y tiene el récord mundial en los 10 kilómetros.

"Mejorar, así sea por poquito"

Otro grupo de atletas, el más numeroso sin duda, es el de los aficionados al deporte, quienes corren periódicamente y de vez en cuando compiten. Para ellos el objetivo es “mejorar, así sea por poquito”, su marca anterior, como indica José Ramón Páez, un ingeniero industrial de Bucaramanga, que se contagió con la fiebre del atletismo a comienzos de 2000, cuando se enteró de que en Bogotá iban a hacer una media maratón.

Con poca preparación terminó ese año los 21 kilómetros en tres horas y 14 minutos, aproximadamente, porque no había chips para el cronometraje electrónico.

Ahora cuenta orgulloso que tiene las 11 medallas por haber corrido las ediciones anteriores y que este domingo quiere mejorar la hora y 32 minutos que hizo en 2010.

Más sorprendente aún es la historia de Luis Carlos Becerra, un administrador de empresas pensionado que hace siete años fue diagnosticado con cáncer gástrico y corre a pesar de que perdió parte de su aparato digestivo.

“Quiero ser un ejemplo para las personas que tienen cáncer, demostrarles que sí se puede”, dice al explicar que desde 2001 no falla a la Media Maratón y que sueña, a sus 62 años, con bajar de una hora y 38 minutos.

Diego Aldana, Carlos García, Juan Novoa y Luisa Fernanda Sierra tienen entre 12 y 16 años. Ellos van a participar en los 10 kilómetros y simplemente quieren terminarlos. Forman parte del grupo de 75 jóvenes del municipio de Funza, Cundinamarca, que con el apoyo del atleta Yuberth Vargas y el patrocinio de Guillermo Villegas, de la empresa Contexto Legal de Medellín, serán parte de la gran fiesta del atletismo colombiano, una media maratón en la que se escriben 45 mil historias y se corren muchas, muchísimas carreras.

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