Las cifras rojas de Europa

El futuro de Grecia no está claro, Portugal sufre una fuerte presión sobre su deuda soberana, la Ley de austeridad en Italia pesa sobre cada una de las familias de este país y España emite bonos con tazas al alza.

El contagio de la evidente crisis económica de la que tanto hablaban y especulaban los analistas internacionales parece ya no tener freno. De entrada, tal vez la mujer más fuerte del momento, la canciller alemana Angela Merkel dejó clarísimo que la cumbre de esta semana de  jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro, en la que se debatirá el nuevo rescate de Grecia, no tendrá un resultado espectacular. "Oigo pronunciar palabras como reestructuración de la deuda, títulos europeos, unión de transferencias (...) y esto da la impresión de que el asunto Grecia y el asunto euro podrían ser resueltos de un plumazo”.
 
Fue enfática al decir que "no voy a ceder, el gobierno alemán no va a ceder", y agregó que el mundo debe entender que se necesitan "medias adicionales, no un gran paso que solucione todos los problemas reduciendo el endeudamiento y mejorando la competitividad de los países en dificultad”. Una estrategia que podría hacerse solo en varias etapas, dijo.

La cuestión es que Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), afirmó en una entrevista al diario eslovaco Hospodarske Noviny que la responsabilidad de evitar a toda costa la bancarrota de Grecia depende de todos los gobiernos de la Eurozona. "¿Quién puede considerar que el impago por un país soberano, en el contexto de la crisis europea y global de las finanzas públicas, sea una buena solución?", indagó Trichet.

Y mientras cada uno de los líderes de la región hacía sus pronunciamientos, Grecia captaba este martes 1.625 millones de euros en bonos del Tesoro a tres meses, a una tasa aparentemente a la baja (4,58%) con relación al 4,62% que pagó en la última emisión de este tipo en junio, de acuerdo con la agencia griega de la deuda (PDMA).

En Italia la situación es tensa. La aprobación en el Parlamento de la ley de austeridad (por 79.000 millones de euros para el periodo 2011-2014), se dice, pesará sobre las familias italianas, que según los medios locales atraviesan uno de los momentos más críticos desde que se desencadenó la crisis económica, hace poco menos de tres años. “Tradicionalmente Italia tiene una capacidad grande para afrontar los malos momentos económicos en cuanto llegan. Es un país con una gran capacidad de ahorro y con una estructura solidaria como es la familia”, dijo el sociólogo Giuseppe Roma, del Instituto de Investigación socioeconómico italiana a la agencia Efe.

Portugal no es ajena. La misma agencia de noticias informó que su deuda soberana volvió a verse hoy envuelta en una espiral alcista que elevó los intereses que penalizan sus títulos prácticamente en todos los plazos, sólo un día antes de que el país regrese al mercado para financiarse. Y muy cerca, en España, de acuerdo con el banco emisor, el tesoro español colocó este martes 4.448 millones de euros en bonos a 12 y 18 meses, en momentos en los que se vive una fuerte subida de los tipos de interés dentro de la tensión que atraviesan todos los mercados.

El nerviosismo generalizado y los pronunciamientos de todos estos líderes se dan a un día de la cumbre extraordinaria de líderes de la zona del euro, en la que se buscarán otras posibles salidas a la situación económica que hoy no sólo tiene en vilo a al Viejo Continente, sino a todos los mercados del mundo.