Las paradojas de integrarse

Tras acordar la formación de un nuevo bloque con Perú, México y Chile, Colombia busca TLC con otros 20 países. A pesar de las bondades que los gobiernos le atribuyen a la alianza, la academia duda de su efectividad.

Hacia las 6:30 de la tarde de ayer, con la firma de los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; México, Felipe Calderón; Chile, Sebastián Piñera, y  Perú, Alan García, nació en Lima el Área de Integración Profunda (AIP), bloque comercial que buscará posicionar la región en los mercados asiáticos.

Se trata del documento con el que cada uno de los países se compromete a enfilar sus esfuerzos hacia la integración de un área común en la que se garantice tanto el comercio entre los participantes como la coordinación de recursos y estrategias para diversificar las oportunidades de hacer negocios en nuevos mercados.

“Es un paso importantísimo para el bienestar de nuestros pueblos”, afirmó Santos ayer, el mismo día en que su gobierno se anotó un nuevo logro al anunciar la agenda con la que busca consolidar acuerdos comerciales con 20 países.

Entre las bondades de la unión también sobresale la posibilidad de captar más inversión desde el extranjero para beneficio de las industrias de cada país, los cuales han basado el crecimiento económico de los últimos años en la extracción de sus recursos naturales, principalmente el petróleo y el cobre (ver infografía).

Por otra parte, la unión dejaría a México con una opción preferencial para su ingreso al Mercado Integrado Latinoamericano (Mila), conformado por las bolsas de valores de Perú, Chile y Colombia. Si se concreta, sería el principal mercado bursátil de la región.

 Pero estas bondades no acaban de llenar las expectativas de los analistas, que califican la integración como una simple “alianza comercial”.

“Hay que anotar que lo que se firmó ayer todavía no es un tratado comercial en firme, sino un documento de buenas intenciones para crear un espacio en el que se garanticen las libertades que los europeos establecieron hace 50 años. En ese sentido, sí tiene una connotación histórica”, señala César Ferrari, expresidente del Banco Central de Reserva del Perú y catedrático de Economía de la Universidad Javeriana.

En su concepto, los gobiernos participantes en el AIP cometen un error conceptual al querer brindarle más cualidades de las que en realidad tendría: “En el mercado mundial no compiten los países, sino las empresas, y la competitividad se logra con mejores tasas de cambio y tasas de interés bajas. Esta unión no implica que esos problemas, que están aquejando a la industria de los países integrados, se resolverán”.

Lo cierto es que la apuesta de los cuatro gobiernos es clara: basados en la fórmula con la que han generado logrado buenas tasas de crecimiento económico (por encima del 5%), buscan concretar nuevos negocios que garanticen un aumento de capitales originados en la región Asia-Pacífico, que está jalonando la economía mundial gracias al buen comportamiento de China e India.

Así nació el AIP

2010
Octubre

En una carta dirigida a sus homólogos de Panamá, Colombia, Ecuador y Chile, el presidente peruano, Alan García, formula su idea de crear un área integrada que permita consolidar el crecimiento regional y, formalmente, los invita a hacer parte de esta iniciativa.

2010
Diciembre

Durante la Cumbre Iberoamericana de Presidentes, celebrada en Mar del Plata (Argentina), el mandatario chileno Sebastián Piñera se reunió en privado con sus similares de Colombia, Perú y México para discutir los pasos necesarios para concretar la idea de una integración profunda.

2011
Enero

En Santiago de Chile se produjo la tercera reunión del proceso, a la que asistieron el canciller chileno, Alfredo Moreno, y los ministros de Comercio de México, Bruno Ferrari; de Perú, Eduardo Ferreyros, y de Colombia, Sergio Díaz-Granados. Allí se inició la discusión de los temas tratados y se definió el cronograma de la integración.

2011
Abril

Durante su visita oficial a Lima, los mandatarios de los cuatro países firmaron el documento con el que reconfirmaron su compromiso para crear el Área de Integración Profunda (AIP), que buscará la libre circulación de personas, capitales, bienes y servicios, al igual que la apertura de nuevos mercados en la región Asia-Pacífico.