Las pruebas de la fiscal contra Bernardo Moreno

Evidencias que tiene Viviane Morales en contra del exsecretario de Presidencia y la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado para solicitar su detención.

Las cartas ya están echadas. El miércoles pasado, en una audiencia que duró más de cuatro horas, la fiscal general de la Nación, Viviane Morales, solicitó ante el Tribunal Superior de Bogotá la medida de aseguramiento del exsecretario de Presidencia Bernardo Moreno y la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado —asilada en Panamá—, por su presunta responsabilidad en los seguimientos e interceptaciones ilegales que hizo el Departamento Administrativo de Seguridad a magistrados de la Corte, periodistas y opositores del Gobierno. Este martes el Tribunal debe dar respuesta a esa solicitud.

La fiscal general sustentó su medida de aseguramiento en un voluminoso expediente que demuestra, en su criterio, “la injerencia razonable de la autoría en los delitos” de Moreno y Hurtado. Estas evidencias son principalmente testimonios de otros exfuncionarios procesados por el mismo caso.

Tal es el caso de los interrogatorios de Germán Ospina, exdirector del grupo GONI; Martha Inés Leal, exsubdirectora de operaciones del DAS; Jorge Alberto Lagos y Fernando Alonso Tabares exsubdirectores de contrainteligencia y de inteligencia; Gustavo Sierra, exsubdirector de análisis; William Romero, exjefe de fuentes humanas, y Alba Luz Flórez, exdetective, más conocida como la Mata Hari.

Estos interrogatorios refuerzan la idea de la Fiscalía de que tanto las ‘chuzadas’ como la campaña de desprestigio fueron planes “sistemáticos” organizados con división de tareas y pagos que se orquestó en el DAS y se entregó a altos funcionarios del anterior gobierno.

Por ejemplo, en el interrogatorio de Ospina se relata la búsqueda de información reservada en la UIAF, los desplazamientos a diferentes partes del país para buscar supuestos vínculos de los magistrados con el empresario Ascencio Reyes —cuestionado por sus supuestos vínculos con el ‘narco’ Giorgio Sale— y el despliegue de actividades ilícitas contra los senadores Gustavo Petro y Piedad Córdoba.

Así quedó consignado: “El tema de Ascencio Reyes era la forma a través de la cual se pretendía llegar a los magistrados de la Corte Suprema para neutralizar su acción contra el Ejecutivo por las decisiones que ésta estaba tomando relacionadas con la parapolítica”, afirmó Ospina.

Los interrogatorios de Leal, Lagos y Tabares dan cuenta de las diferentes acciones que se desplegaron contra los magistrados, exsenadores y periodistas, así como de las reuniones en el Palacio de Nariño, el desayuno en el club Metropolitan al que asistieron Fernando Tabares, María del Pilar Hurtado y Bernardo Moreno.

“En varias ocasiones el doctor Andrés Peñate (exdirector del DAS) me expresaba que se sentía aburrido de su trabajo en el DAS y que en algunas ocasiones tuvo discusiones con Bernardo Moreno por requerimientos que éste le hacía para que el DAS hiciera labores con las cuales el doctor Peñate se mostraba en desacuerdo (...) algunos asesores del señor presidente deseaban que él renunciara, ya que ellos consideraban que Peñate no estaba dándoles la información que ellos necesitaban”, dijo Leal en su testimonio que reposa en el expediente.

Por su parte, los interrogatorios de William Romero y la detective Alba Luz Flórez dan cuenta de cómo infiltraron con fuentes humanas la Corte Suprema de Justicia, las grabaciones de las sesiones, cómo se obtuvieron las copias de los expedientes de los procesos y cómo María del Pilar Hurtado felicitó por esa labor a la detective Alba Luz Flórez. “El señor William Romero me felicitó por mi labor, por los alcances de la misión y también porque la señora María del Pilar se sentía muy feliz por nuestra labor, entonces había ordenado una felicitación para el grupo”, afirmó Flórez.

Estos testimonios son las principales pruebas que tiene la fiscal Morales para pedir la medida de aseguramiento en contra de Moreno y Hurtado. El magistrado Luis Fernando Ramírez será quien hoy decida si es necesaria la orden de detención en contra de Moreno, a la vez que será quien autorice o no la orden de captura internacional en contra de Hurtado.