Las 'putas tristes' de Gabo llegan a Cannes

La australiana Julia Leigh estrena 'Sleeping Beauty', inspirada en 'Memorias de mis putas tristes'.

El erotismo entró el jueves en el Festival de Cannes con el filme "Sleeping Beauty", ópera prima de la australiana Julia Leigh, inspirado de manera lejana en "Memorias de mis putas tristes", libro del escritor colombiano Gabriel García Márquez.

La protagonista del desconcertante filme de Leigh, que se estrena este jueves en Cannes, es Lucy, una joven estudiante que necesita dinero y se ve envuelta en una extraña red de bellas durmientes.

La película, una de las 20 que concursan por la Palma de Oro, reposa en la actuación de la bella actriz Emily Browning, que da vida a una heroína al parecer amoral, sumisa y dispuesta a aceptar todo lo que le proponen.

La historia que cuenta Leigh es un cruel cuento de hadas donde entran muchos fantasmas y miedos, como prestarse para experimentos de laboratorios médicos, tomar drogas desconocidas, prostituirse jugando a "cara y sello" o dejarse manosear por viejos señores.

Leigh reconoció en una rueda de prensa en Cannes que su largometraje está inspirado, de manera lejana, "flotante", en la última novela del Premio Nobel de Literatura colombiano y también en "La casa de las bellas durmientes", del japonés Yasunari Kawabata.

"Por supuesto" que he leído a Kawabata y a García Márquez, dijo Leigh en la rueda de prensa tras el pase de su filme, que desconcierta por el carácter clínico y teatral de su erotismo.

"Mi historia es un cuento de hadas que trata de las relaciones entre hombres de edad que buscan el confort con jóvenes muchachas", explicó la joven cineasta, que estudió filosofía y literatura en la Universidad.

"Ese es un tema presente en la Biblia, en la literatura. Dicen que Gandhi sometía a prueba su castidad durmiendo con jóvenes. Hay novelas célebres que cuentan historias de hombres viejos que pagan por dormir con muchachas sin penetrarlas, sin tocarlas", dijo en la rueda de prensa.

"Es difícil decir de donde me viene la inspiración. La historia se me ocurrió en forma de cine, pero todo viene del mismo lugar: de la sensibilidad, de lo que leído, de lo que me cuentan, de lo que he vivido. Es necesario, eso sí, que el tema sea singular", declaró la realizadora.

"En la literatura se trabaja con el tiempo, con la noción de duración. Uno quiere que el lector al pasar la página siga leyendo, descubriendo la historia. En el cine deseo sorprender al público todo el tiempo, me gusta que haya suspenso, que no se sepa lo que va a ocurrir después", añadió.

La actriz Emily Browning, que está desnuda durante buena parte de la película, dijo en la rueda de prensa que se había preparado para su papel meditando y nadando mucho en el mar.

"Me gustó mucho el guión, aunque me sentí incómoda al leerlo por primera vez. Me conmovió el papel que me proponía Julia. Era un desafío hacerlo", señaló.

"Yo vivo en Melbourne y la película se rodó en Sidney. Entonces me sentía aislada, sin amigos, lo que fue bueno para el personaje. Estaba ahí como una una ermita, me bañaba en el mar, meditaba", explicó.

"En las escenas eróticas no estaba perturbada. Meditaba durante esas escenas. En la vida cotidiana soy muy cobarde y ansiosa, y por eso durante el rodaje me decía que tenía que ser valiente. El guión me ayudaba", añadió.

Julia Leigh, que trata en su película las imposibles relaciones de amor entre hombres y mujeres, aclaró que no se consideraba una feminista.

"Yo sí creo en el amor. Mi marido está en la sala... Pero el personaje de Lucy es el de una joven sin límites, quizás sumisa y perversa por provocación, una inadaptada que piensa ¿por qué hay que adaptarse?", dijo.

"Ella está en contra de las convenciones, quiere perturbarlas, organiza su vida decidiendo a veces como si lanzara al aire una moneda: ¿cara o sello? No puedo resumir en pocas frases lo que deseaba explorar en esta película. Es algo difícil de explicar, y no sé si sea conveniente", añadió.

"Después que escribí mi primera novela sentí como si hubiese quedado muy expuesta. Tenía como una pesadilla: me filmaban mientras dormía", reveló.

Leigh fue asesorada en "Sleeping beauty" por la galardonada directora neozelandesa Jane Campion ("El Piano", "Un Angel en mi mesa", "Bright Stars").

Campion "leyó el guión, me estimuló, me enseñó muchas cosas, me ayudó a la hora del montaje", concluyó la realizadora.

 

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