Llegaron las vacas flacas

Invierno obligó a trasladar de emergencia 120.000 cabezas de ganado. Nuevos sobrecostos en ayudas para damnificados.

Si por el interior del país llueve en la Mojana sucreña, donde tradicionalmente hay inundaciones con cada invierno, no escampa.

Desde que empezó la pasada ola invernal, a finales de 2010, las inundaciones obligaron a miles de habitantes de la región a abandonar sus viviendas y desplazarse a zonas más seguras. Muchos han intentado regresar a sus tierras pero aún no han recibido los subsidios prometidos por el Gobierno pues, al parecer, cuando se hizo el censo de damnificados se incluyó a personas que no estaban afectadas, por lo que Colombia Humanitaria ordenó la verificación de las listas antes de entregar cualquier tipo de ayuda.

Mientras los pobladores siguen a la espera de que lleguen los auxilios, la nueva ola invernal  arremete con fuerza y afecta, entre otras actividades, la ganadería en la región.

 La aguas de los ríos Cauca y San Jorge ya se han llevado por lo menos unas 300 reses.

La salida en manada de estos animales que se da a cualquier hora del día desde la Mojana y el San Jorge hacia los municipios de Sincé, Galeras y Corozal, donde llueve, pero con menor intensidad, deja al descubierto el adelanto de un fenómeno que se conoce como la trashumancia y que no es otra cosa que llevar el ganado en épocas secas a las zonas cenagosas del sur de Sucre que hoy están rebosadas con el invierno.

El reporte de los ganaderos de la región, que soportó entre la madrugada y la mañana de ayer lluvias por más de 10 horas, da cuenta de que hasta el momento han sacado a tierra firme unas 120.000 cabezas de ganado que comparten en su largo recorrido la estrechez de una carretera que, como la de San Marcos-Majagual, no solo está dividida en tres partes por la caída de igual número de puentes, sino también invadida de familias que en busca de tierra seca y firme han levantado cambuches para no padecer tanto por las corrientes de agua. Especialmente del río Cauca, que desvió su cauce por la abertura de un boquete de más de 100 metros que se abrió a finales de 2010 en el sector de Santa Anita y que según el Gobierno Nacional iba a ser cerrado.

Pobladores de las zonas rurales de los municipios de San Benito, Caimito, San Marcos, Majagual y Guaranda ya empiezan a padecer por las inundaciones. La población infantil, acostumbrada a este fenómeno natural, es la más afectada no solo por las enfermedades que se presentan sino también por el atraso en el año escolar que esto implica. En  2010 el 70% de la población escolar del sur de Sucre tuvo que aplazar sus clases para los tres primeros meses de este año, con trabajos a doble jornada.

El invierno en esta oportunidad los empezó a afectar desde hace tres semanas cuando dejó incomunicada a la subregión San Jorge con la Mojana por la caída de tres puentes en la vía San Marcos-Majagual que, según las informaciones entregadas por el director de Invías en Sucre, Pablo Márquez Raccini, será entregada hoy a través de un inventario al Instituto Nacional de Concesiones (Inco), que a su vez la dará al concesionario que construirá la Ruta del Sol, pues esta arteria vial está incluida en ese proyecto.

La situación no podría ser peor en Sucre, uno de los cuatro departamentos del país en los que la Contraloría General de la República detectó sobrecostos en los alimentos entregados a los damnificados. Según el ente, que a finales de marzo les hizo un control de advertencia que fue ratificado el 28 de abril, en el departamento la libra de arroz para las familias afectadas fue pagada a $1.500  y la bolsa de fríjol,  que en un almacén de cadena cuesta $1.900, en Sucre costaba  hasta $4.000.

A eso se suma que cuando la procuradora Regional del departamento, Margarita Sarmiento Barragán, quiso realizar una visita especial a la sede de la Cruz Roja, que es el operador de este contrato por $11.000 millones, no le permitieron el acceso a la documentación.

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