Los adolescentes no quieren que les hablen

La adolescencia es uno de los momentos más difíciles para los hijos y los papás. Un experto consultado por Ellas recomienda ganarse la confianza, el respeto y el amor durante la niñez, después todo será más fácil.

¿Cómo hablar con los hijos adolescentes? ¿Cómo entablar un diálogo fluido y natural con ellos? Cuando el psicoanalista Guillermo Carvajal escucha estas preguntas lanza una primera respuesta concisa, enfática: “Ellos no quieren que les hablen”. Luego sonríe y se extiende en su argumentación: “El primer punto que hay que tener en cuenta es que jamás se debe forzar ni pretender entablar una conversación con un adolescente, sobre un tema que pueda parecer para ellos un problema”.

¿Entonces qué se debe hacer? “Esperar a que ellos le hablen a uno –dice Carvajal–. Si existe una relación respetuosa y de confianza ellos lo van a buscar para preguntarle por problemas o temas específicos”. Cuando eso suceda hay dos puntos claves que los padres deben tener en cuenta. Primero: guardar la reserva de lo hablado con el adolescente, “para ellos es dramático que exhiban públicamente su vida, la confianza es definitiva”. El segundo punto clave: no hacer juicios de valor, no calificar sus actos como buenos o malos, “sólo oírlos, analizar las situaciones y que entre los dos, padre e hijo, salga un conclusión sobre cómo proceder”. En este mismo enunciado coincide la organización RedPapaz: “Escuche antes de juzgar”.

¿Y si a un padre le preocupa una situación o un comportamiento de su hijo, debe quedarse pasivo? En un principio el doctor Carvajal reitera que la mejor decisión es esperar a que ellos se acerquen, a que sea el hijo quien tome la iniciativa de buscar a los padres. “Si es un caso extremo inevitablemente hay que hacerlo. Cuando sea así lo importante es saber que el muchacho lo va a escuchar a uno casi por obligación. Mientras más se les imponga menos van a ser recibidas las sugerencias. Entonces, cuando se hable con ellos hay que hacerlo con una actitud respetuosa y amorosa. Sentarse a regañar a un adolescente no sirve para nada, sólo provocará una respuesta violenta, agresiva”. Y remata: “Cualquier intento de imposición tendrá como resultado rebeldía y desobediencia”.

Hay una estrategia más para que los padres entablen una conversación con sus hijos sobre un tema que les preocupa: acudir a una tercera persona, que sea adulta, y preferiblemente que esté por fuera del ámbito familiar. Los terapeutas expertos de los colegios son una opción. “Ellos juegan un papel muy importante en la intermediación”, explica Carvajal. Y termina con una idea que ya ha sugerido una y otra vez durante esta entrevista: “La confianza básica de un adolescente se la gana uno en la infancia; el respeto, el amor, la posibilidad de diálogo se gana en los años de la niñez. Esta es la etapa fundamental, el momento crucial en el que se genera un lazo, una unión que le va a abrir a los padres las puertas para tener una buena relación con su hijo en la adolescencia”.

Recomendaciones para comunicarse con su hijo:

Evite hacer comentarios con frases como “en mi tiempo no veían esas cosas que te gustan a ti” o “no te preocupes por eso, que son cosas de niños”. Estas respuestas hacen que los hijos se alejen y pierdan interés por contar a sus padres lo que viven a diario.

Capte la atención de su hijo y su interés para contarle sus experiencias utilizando estrategias sencillas de escucha activa: hágale preguntas sobre lo que está contando, demuéstrele que lo está escuchando, hágale saber que usted entiende por qué se siente así en determinada situación.

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