Los afanes en la calle 26

Dos años y medio después de que se iniciaran las obras de la Fase III de Transmilenio, aún faltan el espacio público y otros trabajos.

Aunque las obras de adecuación de la Fase III de Transmilenio continúan realizándose sobre la calle 26 —también sobre la carrera 10ª—, hoy se entregarán los carriles mixtos y las calzadas destinadas al flujo de los articulados para facilitar, por ahora, la movilidad de vehículos particulares y de transporte público, en los que llegarán quienes visiten la capital durante el Mundial de Fútbol Sub-20, que se iniciará el próximo 29 de julio.

Tal como lo anunció la alcaldesa encargada, Clara López, las obras de la calle 26 no estarán listas en su totalidad para este año, a pesar de que el exdirector del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Néstor Eugenio Ramírez, prometió en su momento que para estas alturas de 2011 estaría operando el sistema de transporte por esta troncal.

El IDU, que ha tenido tres directores en menos de un año y ahora está en cabeza de la subdirectora general jurídica, María del Pilar Bahamón, entrega las calzadas después de maratónicas jornadas de trabajo. Sin embargo, no serán los 12,2 kilómetros de la calle 26 (desde la carrera 3ª hasta la carrera 97) los que estarán transitables, sino sólo desde la carrera 19 hasta la 97, debido a que las obras en inmediaciones de las carreras 7ª y 3ª apenas empezaron en abril de este año.

Lo que encontrarán los más de 20 mil visitantes que durante las próximas semanas entrarán a la capital por su principal corredor vial de acceso —por el aeropuerto—, será una calle en plena obra. A los lados de las vías se ven cientos de trabajadores y materiales de construcción; los andenes y espacios públicos no están listos; tampoco se han adelantado labores de limpieza ni embellecimiento.

Según el IDU, falta entregar estaciones de Transmilenio, puentes peatonales y el Portal Eldorado, para dejar lista la infraestructura que permitirá la entrada en operación de la Fase III de Transmilenio por esta troncal durante 2012.

Pero, tal como lo esperan el IDU y la administración, aunque el paisaje que da la bienvenida a la capital no sea el mejor, los visitantes y bogotanos no tendrán que aguantar los trancones que han caracterizado esta troncal desde el inició de sus obras. Al menos eso esperan los ciudadanos, cansados de la congestión.