Los ecos del acoso militar a alias 'Alfonso Cano'

La ofensiva militar que desarrolla el Estado contra el máximo jefe de las Farc y el intento de ‘Alfonso Cano’ de contactar a frentes de la guerrilla para eludir el cerco militar.

Es una carrera contra el reloj. De un lado, más de 2.000 hombres, entre oficiales, suboficiales y soldados, de las fuerzas de tarea del Sur y Omega, pisando los talones del máximo comandante de las Farc, alias Alfonso Cano y sus reducidos anillos de seguridad. Y del otro lado, el jefe guerrillero tratando de contactar a los frentes que dirigen alias Pablo Catatumbo  y Joaquín Gómez en los departamentos del Cauca y Caquetá para eludir el cerco militar. Una lucha que se libra en una compleja geografía de corredores fluviales y trochas entre los departamentos de Huila, Tolima, Valle, Cauca y el sur del país.

En estos términos se libra la ofensiva militar que desarrolla el Estado contra el máximo jefe de las Farc, que anteayer causó revuelo por las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos, en el sentido de que Alfonso Cano se les voló en un espacio de 12 horas. Se trató de un comentario referido a una acción desplegada contra uno de los campamentos de la organización ubicado entre los municipio de Páez y Nátaga, en los límites entre Huila y Cauca. El jefe de Estado formuló tales declaraciones, informado por los generales sobre el epicentro de la confrontación que se desarrolla en áreas conexas al sur del Tolima.

Según estableció El Espectador , la razón por la cual se ha tenido tan cerca al jefe máximo de las Farc obedece a que oficiales y suboficiales de inteligencia han logrado penetrar sus estructuras de seguridad. De esa información surge la certeza de que alias Alfonso Cano avanza muy lentamente con un reducido grupo. Además, por esta misma vía de colaboradores del Ejército que conocen perfectamente los movimientos del jefe guerrillero, surge la convicción de que Alfonso Cano ha mandado a pedir refuerzos a otros miembros del Secretariado a través de correos humanos para no ser detectados.

El acoso se despliega metro a metro, pero las Fuerzas Militares tienen claro que la clave es ubicarlo para proceder con un ataque aéreo. Precisamente esa es la máxima preocupación del jefe insurgente. Pendiente de cualquier información de inteligencia permanece la Fuerza Aérea con varios aviones supertucanos y helicópteros arpías. La estrategia es muy parecida a la que se puso en marcha cuando se produjo la muerte de alias el Mono Jojoy. Y de cada paso que dan las Fuerzas Militares en la región se está informando al presidente Juan Manuel Santos, quien sigue atentamente los reportes.

Este lunes, según conoció este diario, se mantuvieron los combates en áreas montañosas entre los departamentos del Cauca, Tolima y Huila, porque el afán de la Fuerza Pública es impedir que Alfonso Cano pueda entrar en contacto con la gente de Pablo Catatumbo y Joaquín Gómez, y de esta manera salir del radio de acción de la ofensiva militar. Con estas palabras comentó un alto oficial lo que está sucediendo: “Nosotros con hombres por tierra y aire estamos corriendo detrás de Cano. Y él huye con los suyos tratando de unirse a la gente de dos bloques que puedan respaldarlo”. Los militares creen que puede haber un rápido desenlace.

Se trata de una operación que lleva varios meses y que se desarrolla desde las partes más altas del Cañón de las Hermosas, una escabrosa zona que ha sido territorio ancestral de despliegue militar de las Farc. Precisamente por esta razón, los miembros de las Fuerzas Militares han tenido dificultades para adaptarse a las difíciles condiciones de la región. Sin embargo, la clave es que Alfonso Cano descienda de las partes altas del Cañón, que conoce como la palma de su mano, para que de esta manera los miembros de las Fuerzas Militares puedan estrechar el cerco en torno suyo.

En esta ofensiva contra el máximo comandante de las Farc, las Fuerzas Militares han logrado golpear estructuras importantes del jefe insurgente. Y sin duda, el golpe más contundente lo logró el pasado 20 de marzo al abatir a Arquímedes Muñóz Villamil, más conocido como Jerónimo Galeáno. Además de ser un guerrillero con mucha experiencia en las Farc, era el hombre que le proveía los anillos de seguridad a Cano. Tras su muerte, entró a reemplazarlo Alirio Rojas Bocanegra, alias El Abuelo, quien a su vez cayó abatido por la Fuerza Pública el pasado 2 de junio. A estas muertes ses suman varias capturas.

En todas las operaciones que desarrolla el Ejército en la región, se cuenta con el apoyo de desmovilizados de las Farc, concretamente del mismo bloque que orienta el jefe guerrillero. Uno de los oficiales comentó a El Espectador que sin la ayuda de estos guerrilleros de mediano nivel, quienes suministran información clave sobre la forma cómo se mueve la guerrilla en el Cañón de las Hermosas y las zonas geográficas anexas, habría sido imposible llegar hasta alias Jerónimo o a alias El Abuelo . Con ellos, han sido detenidos Leonardo Chaux y Rubiela Triviño, del anillo de seguridad de Alfonso Cano.

Abaten a jefe guerrillero alias ‘Tanga’

En el operativo de búsqueda para dar con el paradero del jefe máximo de las Farc, Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, que estaría a cargo de más de 2.000 miembros de la Fuerza Pública, a través del Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea Colombiana, las autoridades dieron muerte a alias Jamer Tanga, señalado de ser el segundo jefe de la columna Héroes de Marquetalia de las Farc, en el Tolima.

De acuerdo con el coronel Carlos Augusto Barbosa, segundo comandante de la Fuerza de Tarea del Sur del Tolima, el guerrillero cayó en predios de la vereda La Esmeralda, del municipio de Planadas (Tolima).  Jamer Tanga es señalado como autor de extorsiones, secuestros y homicidios en este departamento.

Este operativo se llevó a cabo en los límites de los departamentos del Huila, Tolima y Cauca. Alias Tanga murió muy cerca del lugar en donde se bombardeó uno de los principales campamentos del comandante guerrillero Alfonso Cano.