Los líos sexuales del poder

En los últimos años, grandes figuras de la política mundial se han visto envueltas en escándalos sexuales que han desembocado en procesos judiciales y señalamientos éticos.

No son sólo personajes públicos. Son gobernantes, figuras de la política, sobre las que recae toda la atención mediática y la responsabilidad de representar los intereses  de quienes algún día les entregaron el respaldo popular. También tienen enemigos o adversarios, básicamente otros como ellos que a la voz de escándalo  apuntan a replicar lo embarazoso o lo censurable. El de Dominique Strauss-Kahn, presidente del Fondo Monetario Internacional, y la mucama presuntamente abusada en un hotel de Nueva York, es el más reciente de los casos en los que lo público de las funciones hace enorme la supuesta comisión de un delito. No obstante, el episodio no es único y en la historia reciente se han desnudado otros similares que dejan en evidencia que a pesar de los cargos hay dos instancias infranqueables para los hombres: las leyes y la naturaleza humana.

Fernando Lugo

Apenas después de que en Paraguay se revelaran los resultados de las elecciones presidenciales de 2008 y que Fernando Lugo se proclamara ganador, llovió sobre su nombre un número demandas de paternidad que casi alcanzó la decena, así que pesar de que antes de sumergirse en las aguas políticas el actual presidente oficiara como obispo católico, parece que su vida sexual era activa. Hasta ahora, Lugo ha reconocido la paternidad de uno de sus hijos mientras otros casos siguen siendo investigados con pruebas científicas y otros más ya fueron descartados.

Bill Clinton – Mónica Lewinzky

Durante los ocho años que el presidente Bill Clinton permaneció en el poder, quizá 1995 fue el más polémico de su mandato. El escándalo corrió por cuenta de un ‘affaire’ que Clinton sostuvo con Mónica Lewinsky, una trabajadora no remunerada de la Casa Blanca con la que llegó a tener sexo oral en el Salón Oval. El escándalo fue mayúsculo cuando el mandatario tuvo que responder por cargos de perjurio. Su esposa es la actual Secretaria de Estado, Hillary Clinton, una de las más prominentes figuras del Partido Demócrata, quien después del incidente perdonó sus faltas.

Daniel Ortega

En 1998 Zoilamérica Narváez, hijastra del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, recurrió a los medios de comunicación para denunciar a su padrastro, de quien decía, la había abusado sexualmente por 19 años, desde que tenía 11. Narváez lo acusó infructuosamente en Nicaragua, para después acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en donde se admitió el trámite de la denuncia. Sin embargo, en 2001 el Juzgado I de Distrito del Crimen informó que el caso había prescrito.

Silvio Berlusconi

El próximo 31 de mayo continuará el proceso por prostitución infantil contra el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien habría pagado a Karima el Mahroug, una joven modelo marroquí, para participar de algunas fiestas privadas cuando ella no había cumplido la mayoría de edad. En Italia, los bacanales de mujeres desnudas y alcohol de Silvio Berlusconi dejaron de ser un secreto por cuenta del fotógrafo Antonello Zappadu, quien en 2009 publicó las imágenes de Berlusconi desnudo acompañado de varias mujeres en Villa Certosa. El  escándalo  llevó a su esposa, Verónica Lario, a pedirle el divorcio.
 
Moshé Katsav

El expresidente de Israel, Moshé Katsav, fue condenado en marzo pasado a siete años de prisión al ser declarado culpable de violación a una funcionaria cuando se desempeñaba como ministro de Turismo, en 1998. Las acusaciones fueron reforzadas entre 2004 y 2005, cuando dos trabajadoras de la presidencia lo denunciaron por acoso sexual.