Los Nule lavaron recursos públicos

Informe muestra cómo el grupo empresarial sacó del país casi dos millones de dólares y captaron dinero ilegalmente.

Manuel, Miguel y Guido Nule, y su socio Mauricio Galofre, enfrentan ante la justicia penal cargos por cinco delitos: peculado por apropiación (el cual ya aceptaron), concierto para delinquir, cohecho, fraude procesal y falsedad en documento privado. Sin embargo, para la Contraloría existen otros dos cargos que aún no hacen parte de ese menú de delitos que cometieron estos empresarios: lavado de activos y captación ilegal de dinero.

Al menos esa es la conclusión del análisis que hizo el ente del control, luego de estudiar todos los movimientos financieros de su grupo empresarial, en el proceso de responsabilidad fiscal que adelanta la entidad contra los Nule. La información la obtuvieron de los equipos de cómputo de la empresa Ponce de León, integrante del conglomerado, y tiene respaldo en comprobantes de egreso, copias de contratos, cartas de pagos a terceros y extractos, entre otros.

Y aunque lo que dice la Contraloría  no es algo nuevo, en el estudio revelan las evidencias e identifican los inmuebles de los Nule, los vehículos, sus movimientos al exterior, los préstamos entre sus empresas, los lujos y excesos, sus posibles negocios con proyectos de construcción en otros países.

Llama la atención que, pese a que en la investigación penal que adelanta la Fiscalía  también tienen evidencias de estos cargos, no los incluyeron en la acusación que cursa contra los polémicos empresarios. Por eso, la Contraloría ya presentó la denuncia penal por lavado de activos, para que el ente acusador también tengan en cuenta los descubrimientos que hicieron sus investigadores tras el análisis de las cuentas de los Nule. Para el ente de control fiscal no sólo el tráfico de drogas sirve para lavar dinero, este delito también se configura a través de la corrupción.

Así lo indicó el abogado Édgar Ortiz, quien representa a la Contraloría en el juicio que adelantan contra  Liliana Pardo Gaona, exdirectora del IDU; Inocencio Meléndez, exjefe jurídico del IDU, y el excontralor Miguel Ángel Moralesrussi, tres exfuncionarios que se vieron involucrados en el escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá, que es tan sólo uno de los capítulos de todo el entramado delincuencia detrás de los Nule.

En un amplio informe de 60 páginas, y que conoció El Espectador, la Contraloría General de la República analizó la mayoría de movimientos financieros que hicieron los Nule para apropiarse de parte del dinero de los anticipos de contratos que ejecutaron en Bogotá, como la calle 26 y obras de la malla vial. Allí queda consignado que del anticipo de $81 mil millones que recibieron los Nule para las obras en Bogotá, mínimo $24 mil millones se los gastaron en cosas ajenas a lo que estaba destinado el dinero o los desviaron cuentas en el exterior. Los confesos responsables del billonario peculado, al parecer, dispusieron de varios testaferros en paraísos fiscales para apropiarse del dinero público.

En el informe, la Contraloría presenta la lista de 87 empresas que hicieron parte de toda la red que conformó el Grupo Nule, las cuales también extendían su presencia en otros negocios al integrar consorcios, de los cuales ya hay 14 identificados. Una vez recibían el anticipo de obras, entre estas empresas se prestaban dinero para apalancarse financieramente. Sin embargo, a pesar del esfuerzo por seguirle el rastro al dinero, la Contraloría también aclara que no se encontraron registros contables que permitieran sustentar todas las operaciones de cada una de las empresas de los Nule.

Entre los que sí pudieron encontrar, “se identificaron gastos que no tenían relación de causalidad con los contratos que originaron cada anticipo, como gastos de viviendas, vehículos, pagos de tarjetas de crédito y giros al exterior”.

Y agrega: “Se encontraron registros de obligaciones con gran cantidad de terceros, cuyo detalle no permite evidenciar el tipo de operación realizada con estos, que pueden ser indicio de captaciones ilegales de dinero”.

Sigue pendiente la audiencia de acusación de los Nule, que apenas comienza lo que parece ser un largo camino para responder por sus delitos en Colombia.

Algunas cifras del descalabro Nule

Desvío del anticipo: la Contraloría dice que fueron casi $18 mil millones que pararon en manos de otras empresas de los Nule, bajo la modalidad de préstamo.

Lujos: parte del dinero lo gastaron en alquiler de aviones y los leasing de lujosos vehículos, tarjetas de crédito y telefonía celular.

Giros al exterior: fueron a parar a cuentas en Islas Caimán, Venezuela, Guatemala, Brasil, Londres, Estados Unidos, entre otros.

Cuentas personales: algunos los giros al exterior terminaron en cuentas a nombre de los hijos de Manuel Nule y  Paula Galofre. Aquí es donde radicaría el delito de lavado de activos.

Deudas con terceros: fueron 56 acreedores con un monto de $72 mil millones. Ellos recibían el dinero y prometían a sus inversionistas pagos de intereses por encima de lo permitido por ley.

Mesas de dinero: a través de un intermediario convencieron a casi 60 personas  y empresas para que invirtieran su dinero en las obras. Consiguieron casi $180 mil millones. 

Deudas con bancos. su insolvencia enconómica se demostraba en sus deudas por casi $180 mil millones con los bancos.

Leasing financieros. sumaban casi $61 mil millones.

Giros al exterior y lavado de activos del Grupo Nule, vea infografía aquí.

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