Los Sub 20 del Quindío podrían repetir este domingo

Sería contra el Real Cartagena, esta vez en condición de local y por la fecha 12 del rentado nacional.

A las 7:00 de la mañana de este viernes llegan a la cancha de la Candela, en el sur de la capital del Valle, los 22 jugadores de la escuela Boca Juniors, los mismos que el sábado pasado tuvieron que debutar en el profesionalismo, a nombre del Quindío, con una goleada ante Millonarios.

A pesar de todo, los futbolistas creen que partieron en dos la historia del cuadro quindiano: “A nosotros nos avisaron de un día para otro y los sentimientos se encontraron; alegría por hacer realidad un sueño y el temor por el nivel de los jugadores con los que nos íbamos a enfrentar. De todas maneras fuimos y eso nunca había sucedido”, dijo el volante José Luis Ramírez, de 19 años.

Aunque el debut de los jóvenes fue, sin embargo, un sueño hecho realidad en la grama de El Campín, el mismo espacio fue el testigo sus lágrimas. “Sencillamente lloramos porque no queríamos perder y es duro asimilar esa derrota”, agregó Ramírez.

Por su parte, el lateral Holmes Fernando García, de 18 años, compara esta experiencia con la primera vez que su padre le enseñó a pegarle a un balón, en Istmina, Chocó. Se seca las lágrimas y dice: “Me costó muchísimo aprender pero me gustaba, tenía 12 años y me parecía muy grande el balón, así como me parecía un desierto el estadio en Bogotá”.

Aunque se escuchaban voces de aliento, los jugadores aseguran que en el camerino, cuando finalizó el compromiso, el silencio fue total: “por primera vez sentí a toda velocidad el corazón, la noche anterior no pude dormir y añoraba con el alma que el tiempo se pudiera devolver para hacer lo que por nervios seguramente no dimos”, indicó García.

Otros jugadores, como el arquero Yeisson Lizalda, aseguran que más allá de ganar el partido la intención era darle la cara a la situación: “Aunque no tenemos la experiencia de los de Millonarios, tenemos que aprender a perder, pero con mucha dignidad acatamos la orden de los directivos y con mucho honor representamos a nuestro equipo”, asegura con el ceño fruncido el guardametas de 16 años.

Los jugadores de la Sub 20 del Quindío sólo esperan que una vez más, así sea por adquirir experiencia profesional, los convoquen a un partido. Podría ser incluso este domingo ante Real Cartagena.