Luiz Antonio Bueno Júnior: 'Un parcero del Gobierno'

La compañía espera participar en concesiones en el sector petrolero, minero, hidroeléctrico y de infraestructura de transporte. La idea es tener relaciones de largo tiempo.

El aeropuerto Eldorado de Bogotá no es uno de esos proyectos que  brilló tanto como la Ruta del Sol para la multinacional brasileña Odebrecht, que opera en Colombia  desde hace 18 años y que ahora tiene en la mira todos los proyectos de concesión o PP que se oferten en el país, con lo cual  busca fortalecer los lasos con el Gobierno y mantenerse  como lo que su presidente ha decidido llamar ‘un buen parcero’.

Por eso, siempre pensando en negocios muy grandes, el presidente de Odebrecht Colombia, Luiz Antonio Bueno Júnior, habla del reto de sacar adelante la concesión vial de la Ruta del Sol y estar atento a la apertura de nuevos proyectos, muchos de ellos  viales, portuarios, hidroeléctricos o ferroviarios en los que el país se embarque para mejorar su deficiente infraestructura de transporte.

Bueno Júnior considera que Odebrecth cree en Colombia y que por ello busca ser más amigo del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos para que de una vez por todas, todo marche sobre ruedas y a máxima velocidad.

¿Qué ha construido Odebrecht en Colombia?

Llevamos 18 años en el país. Hemos construido la estación de bombeo de petróleo de British Petroleum, lideramos el proyecto del puerto carbonífero de Drummond, la Termoeléctrica de Emcali, la rehabilitación de 223 kilómetros de línea férrea, entre  La loma y Santa Marta, la hidroeléctrica Miel I, el gasoducto de Transmetano y las plantas de tratamiento de aguas residuales de Cañaveralejo y  Salitre.

¿Pero hubo un receso en las obras?

En el 2003 finalizamos nuestra primera cartera de contratos y construcción y nos mantuvimos mirando nuevos negocios.  En 2009 tuvimos la participación en la licitación de la Ruta del Sol y el túnel de Canoas, en los dos salimos ganadores.

¿Por qué no participaron en el aeropuerto Eldorado de Bogotá?

Yo creo que Eldorado no brilló tanto como la Ruta del Sol, para el anterior presidente de la compañía. Era una obra muy interesante, lo mismo que las otras licitaciones de aeropuertos.

¿Y ahora que proyectos vienen?

La verdad, el país tiene un retraso en infraestructura y por ello estamos atentos para atender estas necesidades. Queremos participar en concesiones y PP y en obras con particulares, especialmente en proyectos de minería a gran escala.

Y obras públicas

No es que no nos interesen. Lo cierto es que queremos tener más relaciones a más largo plazo con el país por ello nos interesan proyectos como la Ruta del Sol. Tenemos en la mira a Hidroituango, pero estamos esperando las reglas de juego de EPM.

Hablando de reglas de juego ¿cómo están en el país?

Colombia es un país muy legalista, transparente y esos nos gusta. Por esos estamos en Colombia, creemos en el país. Hay mucho que hacer aquí para mejorar y eso es lo que estamos haciendo. Participamos en la Ruta del Sol y asumimos los riesgos compartidos con Corficolombiana del grupo Sarmiento y Carlos Solarte.

¿Cuánto cuesta la Ruta del Sol?

El tramo II es un proyecto de US$2 billones que cruzará ocho departamentos y 39 municipios y conectará a Puerto Salgar (Cundinamarca) San Roque (Cesar) a lo largo de 530 kilómetros. La obra en doble calzada ya se inició y esperamos tenerla lista a finales del 2015 o comienzos de 2016. La participación de Odebrecht en este tramo  es del  62%, el grupo Aval  tiene 33% y el 4,9 % está en manos de Carlos Solarte.

¿Y la otra obra en qué consiste?

En el 2009 también logramos el contrato para la construcción del interceptor Tunjuelo-Canoas, obra que consiste en la construcción de 11 kilómetros de túneles que transportarán parte de las aguas negras de Bogotá y la futura estación de tratamiento de Canoas. El proyecto tiene un costo de US$120 millones. Ya construimos el túnel de tres kilómetros y hace un mes arrancamos el de 8 kilómetros.  

¿Cuál es la fortaleza de Odebrecht?

Una característica de Odebrecht es que nos encantan los proyectos donde podamos tener un valor agregado de ingeniería y con un respaldo técnico y financiero para asumir cualquier tipo de proyecto.

¿Les gustaría incursionar en el negocio de la energía  en el país?

Claro que sí. Colombia es un país con una vocación eléctrica  importante que tiene claro el tema y nos gustaría incursionar en proyectos  PP.

¿Dónde más quieren estar?

El 79% de las inversiones extranjeras que se hacen en el país están en el sector petrolero y minero y a nosotros no nos disgusta este tema, porque no somos ajenos a él. El país tiene un gran potencial y el dinamismo que está tomando es para tener en cuenta. Colombia es el cuarto productor de carbón en el mundo y eso debemos aprovecharlo.

¿Qué importancia tiene la operación   en Colombia?

Estamos en 25 países, pero Colombia representa el 20 % de la operación de América Latina y Angola. Y con el anuncio del Gobierno de inversiones por US$50 billones, nuestro interés por el país se acrecenta, pero para ello es necesario mantener la seguridad jurídica y de orden público.

¿Colombia es un lugar ideal para hacer negocios?

Es un país muy importante y creemos en él, por eso estamos aquí. A partir del 2003 Colombia empezó a tener un ritmo de crecimiento sostenido del PIB por encima del 4,5 % y eso nos da seguridad en la inversión.

¿Cómo ve a sus socios?

Son empresarios sólidos, con los cuales compartimos riesgos en todos los aspectos, que conocen muy bien el mercado y que son muy buenos en su trabajo.