Una alianza de El Espectador y Mutante.org

hace 3 horas

Luz verde para contralor de Bogotá

Entre un médico y dos abogados quedará el miércoles el despacho que ocupó el destituido e inhabilitado dentro del escándalo del cartel de la contratación, Miguel Ángel Moralesrussi.

Después de más de tres meses desde la destitución del excontralor (Moralesrussi) por su participación en el llamado carrusel de la contratación, por fin será elegido su reemplazo permanente. El nombramiento  se da en medio de uno de los momentos más críticos de la historia de Bogotá, en los que también está en juego la designación del reemplazo del suspendido alcalde Samuel Moreno. Entre los candidatos que aspiran llegar a dirigir el ente de control, figuran el médico cirujano Mario Solano y los abogados Diego Ardila Calderón y Clara Inés García Restrepo.

Llegar a un consenso en el Concejo, que empezará a votar por la mañana, no será nada fácil. Algunos dicen que se deben mantener los pactos de la coalición acordados desde 2008, que señalan que la Contraloría debe quedar en manos del Partido Liberal, representado por Ardila. Pero para algunos concejales como Jaime Caicedo, debido a las condiciones en las que salió Moralesrussi, el pacto pierde toda vigencia. Por lo pronto, trascendió que la bancada del partido de La U va a apoyar al Mario Solano, de la línea conservadora. Para el concejal Antonio Sanguino, los acuerdos ya se cumplieron y todas las bancadas deben estar en plena libertar de elegir al candidato que prefieran.

No son pocos los obstáculos que han tenido que sortearse para dar paso a la elección. En principio el candidato para ocupar temporalmente el cargo de Moralesrussi -mientras los Tribunales de Bogotá y Cundinamarca enviaban la terna de candidatos para su reemplazo-, era la mano derecha del excontralor, Víctor Armella. Sin embargo, varios concejales, entre ellos Carlos Fernando Galán y Carlos Vicente de Roux se opusieron de inmediato por considerar que Armella representaba la continuidad de Moralesrussi.

Entonces, los concejales no pudieron llegar a un acuerdo y sólo hasta el 16 de marzo, el alcalde le asignó la misión a la funcionaria más antigua de la Contraloría, Monica Certaín Palma. Aunque la abogada se comprometió a garantizar a dar continuidad a los procesos que adelantaba la entidad, advirtió que no tomaría grandes decisiones en la Contraloría.

Por eso más allá del dilema, en el que parece que Clara Inés García Restrepo ha perdido protagonismo por la puja que se libra entre Ardila y Solano, lo cierto es que el Concejo tendrá que acertar en su elección porque el sucesor de Moralesrussi no sólo tendrá que hacer frente a más de 400 procesos fiscales en sólo nueves meses, sino además recuperar la imagen de la Contraloría, que hoy es una de las más resquebrajadas en la ciudad por cuenta de la corrupción.

En palabras de los candidatos:

Mario Solano: “La elección del contralor no puede depender de acuerdos políticos establecidos de tiempo atrás, si queremos cambios hay que dejar esos acuerdos a un lado”.

Diego Ardila: “La Contraloría es mi casa y la quiero poner en orden en nueve meses”.

Clara Inés García: “Sólo represento  a la ciudadanía, busco un equipo que se ponga la camiseta de la transparencia conmigo”.