Más sobre la mano negra, de izquierda y de derecha

El primer mandatario criticó los actos terroristas de las Farc de los últimos días y le dijo al procurador, Alejandro Ordoñez, que no le va a decir quiénes son la mano negra de la ultraderecha.

El presidente Juan Manuel Santos le salió una vez más al paso a las críticas que han arreciado en los últimos días desde diferentes sectores por las acciones de violencia que se han generalizado en todo el país y que hablan de que se estaría bajando la guardia en materia de seguridad. Durante la ceremonia de conmemoración de los 20 años de la Constitución Política  de 1991, realizada hoy en la Casa de Nariño, el primer mandatario cuestionó los ataques perpetrados por las Farc en lo corrido de esta semana y afirmó: “Las grandes reformas, las verdaderas reformas, no se hacen en el monte secuestrando, volando torres, atacando pueblos, sembrando minas, reclutando niños y asesinando inocentes. Las grandes y verdaderas reformas las estamos haciendo desde la orilla de la ley”.

Santos reiteró que a partir de la Constitución del 91 se sentaron las bases de una democracia moderna, que dio las garantías suficientes para adelantar una transformación social y política y enfatizó que Colombia cuenta hoy con instituciones fuertes y balanceadas; con Cortes independientes; con un Congreso capaz de producir leyes históricas como las que salieron la pasada legislatura, refiriéndose a la ley de víctimas y restitución de tierras. “Existen mecanismos efectivos para proteger los derechos -como la tutela-, por lo cual no queda pretexto para insistir en las vías violentas. Con la Ley de víctimas y Tierras se pagará una deuda moral e histórica con las víctimas de la violencia, gracias a la vigencia de nuestras instituciones democráticas”, expresó el mandatario.

En cuanto a la denominada “mano negra de la extrema derecha”, a la cual Santos se había referido en ocasiones pasadas, y por lo cual el procurador Alejandro Ordóñez le había remitido una carta solicitándole que explicará quiénes pertenecían a esa “mano negra” y si en ella había funcionarios públicos, el jefe de Estado contestó: “No respondo, porque el Procurador me dijo que si había funcionarios que yo supiera que estaban involucrados en eso los denunciara, y yo no puedo revelar esa información públicamente. Por eso no se la estoy respondiendo”.

El primer mandatario fue enfático en afirmar que definitivamente las transformaciones sociales se están adelantando a través de las herramientas que la Constitución dispuso y sostuvo que los grupos violentos han perdido legitimidad política y que sólo buscan frenar los impulsos democráticos de una sociedad que lo que busca es la paz.