Magnate Trump inaugura en Panamá el edificio más alto de América Latina

La inauguración de esta torre con forma de vela de navegación, de 284 metros de altura, sirvió también a Trump para reconciliarse con los panameños.

El magnate estadounidense Donald Trump inauguró este miércoles su primer hotel latinoamericano, un lujoso complejo de 70 pisos a orillas del Pacífico en la capital panameña, que también es el edificio más alto de América Latina.

La inauguración de esta torre con forma de vela de navegación, de 284 metros de altura, sirvió también a Trump para reconciliarse con los panameños, a quienes había indignado en marzo cuando declaró que Estados Unidos les entregó "estúpidamente" el Canal de Panamá en 1999.

"Hemos construido el edificio más grande de Latinoamérica y uno de los más grandes del mundo, pero más importante (...) es que es uno de los edificios de mayor calidad. La calidad siempre es más importante que el tamaño", dijo el magnate de los bienes raíces y estrella de la televisión.

El 'Trump Ocean Club International Hotel&Tower', que costó 430 millones de dólares, es un complejo turístico y residencial que se suma al 'boom' inmobiliario de Panamá, y su habitación más barata cuesta 300 dólares la noche y las viviendas se venden entre 250.000 y un millón de dólares.

"Quiero agradecer a Donald Trump por venir a Panamá, invertir en Panamá y por tener los panameños la oportunidad de tener uno de los edificios más importantes y más bonitos", dijo el presidente panameño Ricardo Martinelli en la ceremonia.

"Es uno de los edificios más significativos y representativos de Panamá, y estoy seguro que va a estar en muchas postales", agregó Martinelli, quien había fustigado a Trump por sus palabras sobre la entrega del Canal a los panameños.

El lujoso inmueble diseñado por la firma colombiana de arquitectos Arias Serna Saravia, tiene 47 suites, 37 ascensores, spa, piscinas, marina, casino, tiendas, restaurantes, boutiques y una isla con playa privada.

También dispone de una terraza de más de 900 metros cuadrados con una piscina frente al océano, servicio personalizado de mayordomo y un centro de convenciones de 4.200 metros cuadrados.

"El mercado latinoamericano es muy importante para nosotros, siempre hemos tenido un sentimiento muy fuerte por América Latina", dijo Donald Trump Jr.

"El lujo de este edificio es lo que nos permitirá entrar en el mercado latinoamericano", agregó el hijo del magnate.

La cadena Trump tiene hoteles en ciudades como Nueva York, Chicago y Las Vegas, y construye actualmente uno en Toronto (Canadá).

Un millar de personas trabajarán en el complejo de la capital panameña, donde personajes de la farándula y otros adinerados han adquirido la casi totalidad de sus residencias, según versiones de prensa. La empresa guarda total reserva sobre este punto.

El auge inmobiliario ha convertido a la capital de Panamá en una "mini Dubai", la principal ciudad de Emiratos Árabes Unidos, un rico país del Golfo Pérsico que ha ganado fama por sus rascacielos y construcciones monumentales.

Panamá cuenta ahora con los tres edificios más altos en América Latina, ya que además tiene el edificio 'The Point', un rascacielos de 67 pisos y 266 metros de altura, y el 'Ocean Two', de 20 metros menos, ambos inaugurados hace unos meses.

Durante siete años, la 'Torre Mayor' de Ciudad de México fue la edificación más alta de la región (225 metros). Actualmente, el edificio más alto del mundo es el 'Burj Khalifa' de Dubai, de 828 metros de altura (163 pisos), inaugurado en 2010.

Trump, de 64 años, declaró en marzo en una entrevista que Estados Unidos entregó "estúpidamente" y "a cambio de nada" el Canal de Panamá, lo que le valió ser declarado persona "non grata" por el municipio de la capital panameña y críticas de Martinelli.

Sus declaraciones fueron "lamentables y no debieron haberse hecho", dijo entonces el mandatario.

El Canal, construido por Estados Unidos a comienzos del siglo XX pasó a manos panameñas el 31 de diciembre de 1999, en cumplimiento de los tratados firmados en 1977 por el entonces líder panameño Omar Torrijos y el mandatario estadounidense Jimmy Carter.

Trump anunció recientemente que debido a su "pasión" por los negocios no se lanzará a la carrera presidencial de 2012, acallando meses de especulaciones.