"Mamá quiere un Vodka"

Las aventuras de la vida diaria de miles de mujeres se convierten en alucinantes historias de lucha. Blogs que no puede dejar de leer.

El diario es tal vez una de las formas de comunicación más cercanas y efectivas que hay. Es la ventana a la experiencia del otro, bien sea la narración de una travesía río arriba hacia lo desconocido, o las últimas palabras de aquél que muere lejos de los suyos en medio de la nada y la locura. El género es, casi por definición, un asunto íntimo: la voz de un narrador que desde el espejo de la primera persona se mira a través de las palabras.

No todo relato heroico es épico. A veces las aventuras de la rutina diaria se convierten en páginas alucinantes que invitan a leer más allá de puertas y ventanas, fronteras y países. La heroína de turno se puede llamar Ree Drummond y vivir en la mitad de la nada en el salvaje oeste de Estados Unidos.

Su historia es aquella de la constante lucha contra los elementos y la distancia contada con humor y gracia, tanta que todo parece fácil desde la perspectiva de esta dueña de un rancho de ganado y esposa de alguien a quien denomina como el hombre Marlboro, un vaquero neto con la piel curtida por el polvo y el sol. Desde el rincón de The Pioneer Woman (http://thepioneerwoman.com), Drummond reparte consejos sobre cómo educar a los hijos desde el hogar, fotografía para amateurs y recetas de cocina. Su entrega es tal que los Weblog Awards (tal vez los premios para blogs más importantes de la red) la distinguieron como el mejor diario en línea de este año, además de nominarla en varias categorías más.

En otra esquina del mundo, Sherry Petersik y su esposo, John, remodelan su casa de 50 años de antigüedad, una vez más. Decididos a hacer de una vieja construcción un hogar, esta pareja bloguea frenéticamente acerca de una especie de disciplina que podría llamarse diseño casero. Hágalo usted mismo en todas las dimensiones, desde remodelaciones de fondo (esas que implicarían contratar un profesional por el bien de los escépticos) hasta los pequeños detalles que elevan el espíritu en días difíciles (www.younghouselove.com). En la misma línea, Cathe Holden, una diseñadora gráfica madre de tres hijos, enseña a hacer bufandas con camisetas usadas y recipientes para guardar crayones, entre un largo etcétera de productos pensados desde y para el hogar. Sus diseños son sencillos y su creatividad pareciera ilimitada, un torrente continuo de ideas para enamorarse con las tijeras en la mano (http://justsomethingimade.com).

“Mamá quiere vodka” es un blog complejo, por decir lo menos. Su creadora, que se hace llamar “Tía Becky”, escribe con un cierto sentido del caos en sus palabras, aunque con gran humor. Un día bloguea sobre un nuevo producto lanzado por Hello Kitty (vino, aunque no queda claro si es para niños); unas semanas antes había contado la historia de su tercera hija, quien nació con un defecto en el cerebro. Sus palabras distan mucho de ser dramáticas. Su narración, aunque cruda, no es miseria. Es el conmovedor relato de una madre preocupada. Preocupada por el bienestar de sus hijos o porque el color púrpura debería ser un sabor. Para lectores con algo de tiempo este blog puede ser todo un tesoro, extraño eso sí, pero tesoro al final. (www.mommywantsvodka.com)

En último lugar, una suerte de mención honorífica, está PostSecret, un blog en donde se publican los secretos que miles de personas envían en postales a su creador. Uno de los últimos decía: “Tengo un hijo favorito. No es el mío” (www.postsecret.com).

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